Monday, May 17, 2010

Claudio Borghi campeón.


17.05.2010 - Calígula - Las vueltas del destino hicieron que Argentinos Júniors esperara (25 años) a su referente para volver a salir campeón. O que el referente tardara (25 años) en volver a casa…

Menottista, irresponsable, mormón, muy fumador e hincha de Rácing, Claudio Borghi (28.09.1964) empezó jugando en los potreros de Castelar y llegó a almorzar en la casa de Berlusconi, pasando por la selección argentina y 15 equipos más tres de baby (El Porvenir de Castelar, Mariano Moreno de Haedo, Luz y Fuerza de Morón, Argentinos Juniors, Milan, Como, Neuchatel de Suiza, River, Flamengo, Independiente, Unión de Santa Fe, Huracán, Colo Colo, O'Higgins, Audax Italiano, Platense, Correcaminos de México, Wanderers de Chile).

Tenía 10 años cuando su hermana encontró al padre muerto en la cocina a punto de “tomarse unos mates para irse a laburar”. Entonces pura sémola y sandwiches de mortadela, a repartir soda, fabricar jaulas para pájaros, soldar fierros, cambiar zapatillas viejas por nuevas en el “Gran Tía” de Haedo y terminar zapatos mientras mechar entrenamientos de Argentinos.

“El Bichi tenía un cortocircuito en el balero” se decía en La Paternal, “un corso a contramano” en el mate, reafirmó el puma Morete. “En aquel momento, siendo joven, era un jugador difícil de llevar y eso hacía que confrontáramos constantemente”, agrega José Yudica (DT de Argentinos en el 85). 

La rareza del Bichi, comentada en el mundillo del fútbol e incluso relacionada a su menor éxito respecto a su mayor talento, salió a estado público cuando se confesó mormón y con la idea de llegar virgen al matrimonio.

"Soy mormón y seré mormón hasta que me muera. Una vez pusieron de título en una nota que quería llegar virgen al matrimonio por ser mormón. Los compañeros se me mataban de la risa. Pero yo sabía que no era cierto”.

Incluso hoy, Luis Segura (presidente de Argentinos) no sabe qué responder a las preguntas sobre la continuidad de Borghi: “No sé, vos viste cómo es él…”

Casado con Dominique desde hace más de 25 años y con dos hijos (Dominique, Filippo), se define como un gran tímido: "Nada me pone más nervioso que el comienzo de los entrenamientos. Nos reunimos todos en el medio de la cancha no sé bien para qué carajo y entonces todos esperan que el técnico diga una genialidad. Pero en realidad no sé qué carajo decir."

Empezó como técnico en el 2002, fue multicampeón con Colo Colo en Chile y volvió a para readaptarse al fútbol argentino sin demasiada suerte. Su breve paso por Independiente, en combo con un periodismo insistente que se filtra como el agua, lo hicieron dudar:

“Nunca pensé que en Argentina me encontraría con jugadores a los que le faltaban conceptos técnicos básicos”, lanzó de primera, para después dar un giro y aclarar que “no me gusta que cualquier boludo opine de mi trabajo.”


Queda claro que Borghi no volvió a Argentina para volver a su Argentinos. Las conversaciones que hoy mismo está teniendo con la dirigencia de Boca, pese a su miedo a los aviones, así lo manifiestan.
Argentinos Júniors le dio cabida (o revancha) después de su fallido paso por Avellaneda y entonces se encontró con un equipo al que pudo comandar según su estilo: relajado, quitando la presión de los jugadores, sin demasiada pelota parada y con pelota al piso... pero no tanto como en el 85. Las comparaciones parecen inevitables...

José Yudica lo pone bastante claro: “El equipo del ‘85 no se puede comparar con éste. Ese era un gran equipo, altamente superior a sus rivales y ganaba con más facilidad, sin resultados cerrados e imponiéndose en cualquier cancha, con diferencias que eran más abultadas. Si sale campeón, se debe a que los equipos grandes están pasando por un mal momento y algunos, como en el caso de Racing y River, incluso están peleando el descenso. Hace un par de años, seguramente este equipo no hubiera estado tan arriba”.

Y Claudio Borghi, desde su perspectiva, lo reafirma: "el equipo del ´85 era mucho mejor que este, en cuanto a nombres y a juego…el partido con Juventus aún es recordado como uno de los más lindos de la historia, y es algo que me llena de orgullo pese a no haber podido ganar la Intercontinental."





Los años pasan (25) y hoy José Yudica, su entrenador en el mejor momento, también lo reconoce: “Nunca pensé que él podía cambiar para bien. Tiene muchas cualidades para ser técnico, es muy medido con sus declaraciones, tiene personalidad para liderar al grupo y es muy respetuoso”.

RELACIONADOS:
.

No comments:

Post a Comment