Wednesday, November 11, 2009

Javier Pastore en Palermo (II)



El mes pasado hablábamos de Pastore en Palermo, de su salto, juego y adaptación a la vez que “su” Huracán se ajusta (ba) a la nueva realidad respecto de sus recursos humanos.

Javier llegaba a Palermo menos por pedido y búsqueda de Zenga (DT) que por deseos marcados de (Maurizio) Zamparini, el presidente.

Si bien es más titular que suplente (9/12), Pastore sigue su adaptación con no pocas piedras en el camino. Se han descubierto urgencias o exigencias, por así llamarlas, en este ascendido Palermo que supo derrotar a la Juve (2-0) caer con el Bologna (1-3) y navegar en la mitad de la tabla (4G 4E 4P) tras el primer trimestre en Primera.

Se habla, y demasiado tras cada derrota, sobre el planteo táctico de Zenga y sabemos que estos comentarios pueden ser fachadas de otros asuntos.

Me pasó en uno de los clubes cuyas inferiores conocí, y desde entonces supe que no es excepcional ni asombroso en el mundo de la pelota.

Cuando entré al grupo – sólo fichamos un arquero y yo (5) – encontré amigos y enemigos, siendo estos una amplia mayoría que protegían el puesto del titular y me lo hacían saber cada vez que el técnico me ponía a jugar en el primer equipo.

No es grato el asunto y ahí pasa a entenderse la gravedad de la ruptura de grupos en ciertos casos, cuando tu cabeza no sólo está llena de fútbol a la hora de salir a jugar.

En aquel caso el DT que había encomendado mi ficha me habló en particular y luego habló con algunos muchachos del plantel, cosa que me incomodó más aun (pensaba y sigo pensando que esas cosas se arreglan en el vestuario o entre alambrados, como finalmente ocurrió).

Volviendo al tema del post, encontramos a Zamparini, mentor de la importación de Pastore a Palermo, poniendo en negro sobre blanco los asuntos esquemáticos de Walter Zenga (DT).
¿3-4-1-2 o 4-3-1-2 cuando Zenga es del férreo 4-4-2?

Nada:
«Lui non è stato evidentemente accettato dal gruppo, non può essere solo il mio pupillo. Dobbiamo dargli palla, farlo giocare trequartista e non a sinistra come a Bologna, liberare il suo estro, credere di più in lui. Penso che il modulo più efficace sia il 3-4-1-2 con Liverani dietro e Pastore davanti, con i due esterni Balzaretti e Cassani che spingono e ripiegano. Oppure con Liverani affiancato da due mediani»

Y a opinar de fútbol, de grupos y después ver si me queda tiempo presidenciable.
Tal como adelantara Cappa (aunque por otras razones), Zamparini cree que a Pastore “lo están destruyendo”, que “evidentemente no ha sido aceptado por el grupo”, que “deben pasarle la pelota y creer en él” y que debe jugar suelto y avanzado en un esquema 3-4-1-2.

Mientras tanto, la explosión de Huracán sigue esparciendo esquirlas. Babington reteniendo a un Cappa cada vez más cerca de la puerta (“no me quiero ir pero quiero saber donde me quedo”) que pide cuatro refuerzos de categoría y presenta la renuncia…

PASTORE EN PALERMO (I)

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