Thursday, May 10, 2007

Arde River Plate


VER: RIVER ELIMINADO POR SAN LORENZO

River Plate atraviesa un momento de debate y discusiones que la prensa llama severa crisis institucional. En un evento de política a la vista que parece y promete dividirse en varias sesiones ya son varios los apuñalados y heridos de bala."El opaco empate 1-1 en el clásico ante Independiente por la decimotercera fecha del Torneo Clausura-2007 del fútbol local disparó otra vez la ira de los simpatizantes, que reclamaron de viva voz la renuncia del entrenador Daniel Passarella", dice la prensa, pero si bien el malestar en River es más que explícito, hay dos líneas bien diferenciadas.
Terminado el partido contra Independiente (1-1) que lo aleja de la punta del torneo, ocurrió que la violencia se disgregó por las calles aledañas del Monumental (dos hinchas resultaron con graves heridas de arma blanca en una refriega entre grupos internos), mientras el hall del club se llenaba de hinchas que gritaban por la renuncia de Passarella y hasta del presidente Aguilar. Después, en la madrugada del lunes (07.05.07)la casa de uno de los jefes de la barrabrava del club, que se autodenomina los borrachos del tablón, fue atacada con armas de fuego (seis impactos de bala).
Acaso surgidos de una misma raíz, se trata de dos problemas bien diferentes y mezclados en las líneas de la prensa.
Por un lado, si bien River no esta cosechando premios por sus actuaciones (fue eliminado de la Copa Libertadores y desperdició oportunidades de puntear el torneo que encabezan su rival Boca Júniors y el San Lorenzo dirigido por Ramón Díaz, hombre riverplatense de raza), el equipo se encuentra en el cuarto puesto a seis puntos del puntero y con francas posibilidades.
No es la primera vez que algún grupo de socios pide la vuelta de Ramón Díaz al club, hombre de éxitos deportivos y códigos dudosos que quedó enfrentado con José María Aguilar.


El presidente tiene una agenda recargada estos días entre contestar a la prensa, declarar en las investigaciones y denunciar las pintadas amenazantes sobre las paredes del colegio al que asisten sus hijas: “Aguilar, la sangre derramada será vengada”.
Del mismo modo, Passarella sale a negar renuncias como tantos entrenadores en este fútbol argentino.

“En poco más de lo que va de este torneo Clausura, olvidable como pocos, como ya parece lamentable costumbre (lo de olvidable) por estas tierras, el vaivén de entrenadores es una muestra más de la inconsistencia y vulnerabilidad del sistema”. Casi uno por fecha, poco más o menos, son los clubes cuyos dirigentes, resultados, barrabravas o lo que sea, decidieron cambiar nombres para responsables de los planteles, sin que ello signifique absolutamente nada respecto del juego”. Diego Bonadeo, periodista.



"No voy a renunciar – dice Passarella - me insultarán dos años y siete meses más porque pienso cumplir mi contrato hasta el final. Trabajé en climas más hostiles que el de ahora e incluso arriesgué mi vida… si tengo que venir al club con custodia lo voy a hacer. Sólo si (el presidente) Aguilar me lo pide, me voy a ir" y agregó"Pensé que había encontrado el equipo ideal pero me equivoqué. Las lesiones y la mala suerte, sobre todo en la Libertadores, nos perjudicaron mucho. Pero es cierto que nos falta fútbol y no estamos en el nivel de antes".
Claramente, Passarella se refirió al suceso del hall, ocurrido después del partido contra Independiente. Suceso que nada tiene que ver con aquel de los borrachos del tablón, que empezara a manifestarse públicamente el 12 de febrero último en las mismas instalaciones del club, cuando el torneo Clausura 07 aún no había empezado. Un periodista escuchó el relato de un socio enardecido aquella tarde: "Esto no se puede creer. Unas 100 o 150 personas tuvimos que salir corriendo cuando escuchamos los disparos. Muchas familias se refugiaron en la pileta del club y otros salimos corriendo para el lado del Monumental. Nunca pensé que iba a vivir algo así dentro del club". Poco después del mediodía, alrededor de las 15.00, hubo que abortar los asados de la previa River – Lanús. Comenzaron las discusiones entre la columna de Adrián Rousseau y la de Alan Schlenker, siguieron los golpes y después los (seis) disparos. Niños, padres y abuelos huyeron, las parrillas quedaron convertidas en trincheras, palos para acomodar el carbón en armas de agresión, pasillos en laberintos de escape, quinchos en refugios y cotos de caza. Un grupo de empleados de la empresa Siseg, encargada de la seguridad del club, armó las vallas que impidieron el paso. Tres policías se acercaron al lugar para intervenir, pero fueron agredidos. Y el periodismo quedó detrás de las vallas. “Sólo pueden ingresar los socios”. El enfrentamiento entre Adrián y Alan, que como líder y segundo, respectivamente, tomaron el control de la barra de River y también de buena parte del club en julio de 2002, viene desde hace un tiempo. Al parecer, el último fin de año Alan, cansado de ser el más señalado públicamente, había tomado la decisión de alejarse de los Borrachos del Tablón. Adrián aprovechó esta decisión para redistribuir las jerarquías de la barra. El resultado: muchos más amigos de Adrián manejan el mercado de las entradas en la popular del club, unos $ 60.000. La investigación quedó en manos de la fiscalía descentralizada de Saavedra. Y la próxima fecha cruza a River con el San Lorenzo de Ramón.

No comments:

Post a Comment