Friday, November 12, 2010

Copa América 2011: Estadio Mario Alberto Kempes.


11.11.2010 - Calígula - Paul Breitner y Gerd Muller gritaban sus goles para que Franz Beckenbauer se luciera con el nuevo y flamante trofeo de la Copa del Mundo (la Jules Rimet había quedado en Brasil), la Holanda de Cruyff se volvía vencida, se clausuraba el Mundial 1974 en Munich y había que presentar el logo del Mundial próximo (1978) a manera de aceptación y compromiso de sede.

Había que decidirlo ya: hablar entonces o callar para siempre. Las convulsiones políticas argentinas no habían dejado lugar a atender la cita mundialista que acumulaba 8 años de conocimiento público (la organización del XI Campeonato Mundial fue concedida a la AFA en Londres, el 6 de julio de 1966).


Argentina vivía días sin brújula: seis días habían pasado de la muerte del General Perón (que sólo llevaba 8 meses de gobierno). No obstante, la gente de José López Rega hubo tenido tiempo de dedicarse, al menos, al logotipo de Argentina ´78.

Por entonces comenzaron las ideas, proyectos, discusiones y estudios sobre la construcción del Estadio Córdoba (junto al de Mar del Plata y Mendoza) como subsede mundialista que, bajo permanentes cambios de programa y visitas controladoras de FIFA durante la obra, quedó a cargo del Estudio SEPRA (arquitectos Sánchez Elía y Peralta Ramos) asociado a los (arquitectos) cordobeses Hugo Oviedo y Alberto Ponce.

Si bien el famoso Estudio Sepra quedó dividido a partir de 1986, (en 1976 falleció el propio Santiago Sánchez Elía dejando el lugar a su hijo y en 1991 falleció Federico Peralta Ramos) no es fácil encontrar perfiles de la obra (el Chateau) en su frondosa bibliografía. Hoy podría inducirse que no sólo no es buena prensa haber gastado recursos proporcionados por el EAM 78 sino también oír que un espectador de la popular veía el arco más cercano a distancias de entre 35 y 80 metros y el arco más lejano a unos 150 metros.



Fue inaugurado sobre la hora, a días del inicio del Mundial, el 16 de mayo de 1978 con un partido entre la Selección Argentina y un combinado cordobés (3-1); entonces Mario Alberto Kempes, en el minuto 51, movía por primera vez las redes del nuevo estadio (relato de gol).



EL NOMBRE
Conocido inicialmente como Chateau Carreras, por su ubicación en el paraje cordobés del mismo nombre (a 10 km de la capital), figura en los proyectos originales de SEPRA como “Châteaux Carreras” (donde “Châteaux" es el plural de Château: casa solariega o residencia del señor o una casa de campo de nobleza o la gentry, equivalente a un palais urbano, en regiones francófonas) y todavía suele llamárselo “Cható Carreras” castellanizando la Ch que en francés se pronuncia sh.

Con todo, el verdadero nombre era Estadio Olímpico de Córdoba, hasta el pasado 21 de octubre (2010), cuando se aprobó (por ley) el cambio a “Estadio Mario Alberto Kempes”.

Entre los fundamentos de la ley provincial (firmada por el legislador Daniel Passerini, Unión por Córdoba) que homenajea al Matador puede leerse que "Homenajear en vida a Mario Alberto Kempes, el “Matador”, es saldar una vieja deuda de todos los cordobeses con la máxima figura del seleccionado nacional en la conquista del primer mundial para la Argentina… Kempes fue 'máximo goleador' de la primera división del fútbol argentino en 1974 y 1976, de la liga española en 1977 y 1978, nombrado 'mejor jugador' y 'botín de oro' del Mundial Argentina 1978, 'mejor futbolista sudamericano' de 1978 y 'máximo goleador de la Recopa de Europa 1980'.

Pero la elección no fue tan sencilla. Cuando todos los pronósticos indicaban que el proyecto de ley para rebautizar al Estadio se iba a imponer por goleada en la Legislatura provincial, entraron a jugar los argumentos políticos, la victoria fue más ajustada y la ley impuso el nombre “Víctor Brizuela” al sector de prensa del estadio, como homenaje perenne del pueblo cordobés al reconocido periodista deportivo.

El nombre de Brizuela había sido propuesto originalmente por el legislador radical Miguel Nicolás para todo el estadio, pero el gobernador Juan Schiaretti propuso el del bellvillense (Kempes). Enojado, Nicolás forzó a todos los miembros de su bloque a rechazar el proyecto del oficialismo, con el argumento de que el PJ no había querido bautizar “Brizuela” al estadio “simplemente porque el fallecido periodista era radical”.

No fue el único argumento de debate. Otros legisladores, además de Nicolás, cuestionaron la decisión de imponer el nombre de una persona viva a un elemento del patrimonio público. El vecinalista José Maiocco y el legislador del ARI-Coalición Cívica, Omar Ruiz, recordaron que en Córdoba rige una ordenanza que prohíbe esa práctica “porque nunca se sabe hacia dónde puede girar la vida de una persona como para comprometer su nombre en la denominación del patrimonio público”.

No obstante el debate, el oficialismo terminó festejando y el vicegobernador Héctor Oscar Campana (no otro que Pichi, el ex basquetbolista) dijo: “Ni Mario Kempes ni Víctor Brizuela se merecían haber sido inmiscuidos en consideraciones de carácter político”.


LA REMODELACION
Según proyecto, el Mario Alberto Kempes pasará a tener una capacidad de 56.824 espectadores según normas FIFA (todos sentados) y la remodelación contempla el uso normal del estadio durante la ejecución de las obras (en etapas).



No son familiares en Argentina las inauguraciones a obra inconclusa. Pichi Campana, vicegobernador cordobés, ya adelantó que “se decidió hacer las dos etapas de la remodelación. La primera es la de la construcción de la bandeja sobre la platea descubierta que está en muy buena etapa ya que se pusieron los cimientos; y ahora viene la parte más importante. Es probable que una de las cabeceras, no sabemos cuál, esté terminada aunque eso no afecta a que nuestro estadio sea sede de la Copa. Y la restante estará lista a fines de 2011".


Así dado, la primera etapa, con un presupuesto oficial de $ 19.486.602 y 240 días de ejecución a cargo de José Luciani y Asociados, termina una bandeja superior techada sobre la llamada platea descubierta (en el sector este del estadio), con capacidad para 8.800 espectadores sentados. Y la segunda etapa contempla la construcción de nuevas tribunas populares (cabeceras sur y norte), con mayor inclinación que las actuales, 13 metros más de extensión (más cerca del campo) con un volado metálico como techo (7500 espectadores sentados).

Se pensó en hundir 4 metros el campo de juego para corregir el ángulo de visión del espectador pero la altura de las napas freáticas lo impiden. También se pensó mantener la pista de atletismo pero tampoco es posible si se pretende una visión mínimamente satisfactoria del espectador (será trasladada a la cancha auxiliar con un presupuesto de otros $ 4 millones).

Se planea la conservación del aspecto externo del Chateau, la renovación de los vestuarios, construcción de nuevos baños y gimnasios debajo de las nuevas tribunas y mejoramientos de sistemas lumínicos, accesos y de circulación interna.


Así, Córdoba tendrá el primer estadio argentino adaptado a las normas FIFA que exigen que la totalidad de los espectadores tengan sus respectivas butacas mientras, en simultáneo, avanza en los proyectos de la ampliación de la Terminal de Ómnibus, la nueva red de acceso a la capital y la construcción del nuevo Centro Cívico.
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