Monday, December 20, 2010

El egoísmo del goleador.


20.12.2010 - Es un post largo que puede leerse de TRES maneras: o bien de corrido o salteándose las citas en amarillo o sólo las citas en amarillo. Es otra de nuestras compilaciones a la que le mechamos algunos conceptos (tiempo de lectura completo aprox. 5 minutos).

Tal el vértigo y la sucesión de cosas y/o noticias, como en tantos ámbitos y sobretodo en el fútbol, el resultado traza la frontera entre el éxito y el fracaso, entre el virtuoso y el ineficaz, entre el ganador y los demás.

El espacio físico (titular) y temporal (lectura) no permite extensiones cualitativas. Brasil le apedreó el rancho durante todo el partido y le inflamó los postes pero Maradona se la dio a Caniggia y Argentina le ganó a Brasil.

A cuento de los goleadores, esa raza o subclase que cotiza en bolsa, y del renombrado “egoísmo del goleador”.

“Es la virtud que hizo grande a los goleadores en todo el mundo – dice Roberto Perfumo en su libro “Jugar al fútbol”, Perfil S.A. 1997) porque adentro del área nunca le pasaron la pelota a ningún compañero. Ellos siempre piensan en el gol, sin tener en cuenta que a su lado y mejor colocado tal vez haya un compañero. La Argentina fue campeón del mundo en el ‘86 por el egoísmo de Burruchaga después de una corrida de cincuenta metros cuando piso el área y enfrentó a Schumacher: a su izquierda tenía a Valdano sólo frente al arco y sin arquero, pero prefirió patear y definir él. Por egoísta arriesgó y ganó.”

Es válido el planteo y sobre todo cuando ejemplificamos con jugadores de la talla de Burruchaga y Maradona (que veía la corrida paralela de Valdano mientras apilaba ingleses). Pero sabemos que los grandes jugadores son grandes porque nadan en peceras para pocos.

"Yo cuando jugaba a mi nivel no podía ser egoísta porque perdía el balón, no tenía calidad para ser individualista." MOURINHO

"Un gran futbolista tiene un ego más marcado de lo normal, y por eso es grande. Jugué con Dennis Bergkamp, un tío increíble. Le llamaban ‘Ice Man’ porque no sonreía nunca pero en el vestuario era la bomba. Una actitud intachable. Los grandes tienen un plus, un factor que otros no poseen." TITI HENRY

En este marco me animo a introducir ingredientes a la conversación sobre el goleador. Creo que cuando se habla del “egoísmo del goleador” no pueden dejarse de lado ciertas connotaciones demasiado importantes que terminan de imprimir significado a la cuestión.

“Siempre me faltó egoísmo” PABLO LUGUERCIO

“Soy un goleador que sabe jugar al fútbol. No soy capaz de hacer lo de Rui Costa o lo de Ortega, pero hago la mía”. GABRIEL BATISTUTA

Es incompleto el análisis si obviamos las características propias del tipo (de tipología) goleador a las que acaso Perfumo no pueda darle lugar en su ensayo. Con todo el desfasaje que implica una generalización podemos decir que la torpeza, la carencia técnica, la deficiencia de panorama, la tozudez, el débil concepto de equipo y otros, son rasgos que caben o pueden encontrarse en la generalización del “tipo” goleador (quitando siempre a los realmente grandes) en comparación con sus compañeros de equipo.

“Es un gran jugador, de eso no quedan dudas. Pero nunca he oído que digan de él que se trata de un crack.” PELE SOBRE BATISTUTA

Si extendemos el marco y ponemos al goleador en el marco de “jugador de fútbol”, también el término “egoísmo del goleador” puede no dejar de traer (ya desde hace un tiempo) cierta carga o dosis de egolatría en ciertos niveles.

“Ronaldo siempre ha sido así, egoísta e individualista en el campo y el Real Madrid ya le fichó así.” SARA CARBONERO

Perfumo ensaya una justificación para el “egoísmo” que entiende como positivo y necesario: “Uno juega para uno. Es como salir a comer con diez amigos; los once comen juntos pero uno come para uno. El egoísmo alimenta el deseo de llegar antes a todos lados. Incluso al vestuario, para las prácticas o los partidos, porque eso permite que el masajista lo atienda primero y no después de haber masajeado a quince compañeros, cuando el pobre tipo está muerto.

Hay que ser el primero en subir al micro o llegar al aeropuerto y elegir el mejor asiento para viajar. El egoísmo hace que el futbolista elija la mejor pelota para las prácticas de técnica individual, la mejor toalla, la mejor mina cuando asiste a una recepción.”

Perfumo pinta un equipo Nike, el colmo de la competición (interna) pero acaso fuera de tiempo y hablando de su propio fútbol (retirado a principios de los 80), cuando por ejemplo, la imagen ideológica de Nike no existía.

Así, el Mariscal sigue apuntando que “el egoísmo es el que lo hace llegar primero a la ventanilla de pago, por las dudas…"

Sin mencionar el altruismo superfluo de la ventanilla de pago podría replicar que los grandes goleadores se hicieron grandes (en el sentido de “pocos y exclusivos”) menos por su egoísmo que por su talento o condición. Perdón pero si este argumento de hipótesis Mariscal fuese cierto, hombres como el Toti Iglesias o Pascualito Rambert hubieran terminado su carrera en las cercanías de Gales, Pablo Luguercio podría jactarse de "egoísta" o el mismo Mourinho hubiera brillado como futbolista.

"Tiene un gran remate y sabe colocarse y rondar la última línea de los defensas”. ALFREDO DI STEFANO SOBRE VAN NISTELROOY

En su defensa unilateral del egoísmo, Perfumo advierte que “el egoísmo es la virtud más importante en las dos áreas, porque así como hace que el goleador resuelva siempre solo, también hace que el defensor rechace cualquier pelota comprometida, sin pensar en ningún compañero ni siquiera en el arquero. El egoísmo hace que cuando el técnico le da la camiseta de titular no se la quiera dar o prestar más a nadie que pueda quitarle esa titularidad. Con once egoístas que no le dan a nadie la camisa porque se agarran a ella con uñas y dientes se hicieron los grandes equipos.”

Hay un punto de vista casi diametralmente opuesto a este último postulado del Mariscal y lo traigo desde el fútbol de barrio, expresado por Alejandro Dolina en “Instrucciones para elegir en un picado”; tan radicalmente opuesto que tampoco puede prescindir de ribetes poéticos y  naifs.

Dolina cuenta que “En un principio, Manuel Mandeb se creyó poseedor de vaya a saber que sutilezas de orden técnico, que le hacían preferir compañeros que reunían ciertas cualidades. Pero un día comprendió que lo que en realidad deseaba, era jugar con sus amigos más queridos. Por eso elegía a los que estaban más cerca de su corazón, aunque no fueran tan capaces.

El criterio de Mandeb parece apenas sentimental, pero es también estratégico. Uno juega mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudarán, lo comprenderán, lo alentarán y lo perdonarán. Un equipo de hombres que se respetan y se quieren es invencible. Y si no lo es, más vale compartir la derrota con los amigos, que la victoria con los extraños o los indeseables.”

“Hay que ser amigo, porque el egoísmo en el fútbol no funciona. Los futbolistas egoístas juegan desparramados, no forman un equipo." ALFREDO DI STÉFANO

Dejo unas frases más (para completar las 20 y) para enriquecer el asunto:

“Cuando un delantero está en posesión del balón, debe pensar únicamente en marcar. No tiene nada que ver con el egoísmo, sólo está cumpliendo con su trabajo. Lo único que me mueve es marcar goles, no para mí, sino para el equipo” ANDRIY SHEVCHENKO.

“Un poco de egoísmo en el área está bien. Pero ojo que yo nunca he sido un egoísta en un campo de juego ni fuera de él. No pienso que soy el ombligo del mundo”. GABRIEL BATISTUTA.

“El egoísmo es una virtud en el delantero: siempre estoy pensando en marcar para defender a mi equipo”. DAVID VILLA

"Los goles son como los botes de "ketchup", golpeas y golpeas y el tomate no sale, pero cuando lo hace viene todo a la vez". RUD VAN NISTELROOY
 
“Los goles son el orgasmo del fútbol.” JORGE VALDANO

"Es una persona fantástica, y no es egoísta en el sentido malo, sino egoísta porque quiere hacerlo lo mejor posible, egoísta porque quiere hacer goles. Es egoísta porque quiere ganar siempre y nos contagia a todos ese egoísmo" IKER CASILLAS SOBRE CR.

"Hice un gol de tiro libre jugando el clásico [River-Boca] y deseaba fervientemente que nadie hiciera ningún gol más. Sobre la hora se escapó solo [mi compañero] Pedro González y yo rezaba para que no lo hiciera, así la historia iba a decir que habíamos ganado un clásico con un gol mío. Un deseo muy loco, irracional y vanidoso, pero futbolero". ROBERTO PERFUMO.

"Hay jugadores que tienen un determinado tipo de características que es difícil cambiar y que la mejor opción es no cambiar. Hay entrenadores que defienden que un delantero centro tiene que ser egoísta y en vez de ser criticado por serlo, da más calidad porque siempre ve portería, su primer toque es siempre orientado a puerta y su primer pensamiento es meter gol... Para mi es un egoísmo positivo, es una gran característica de los atacantes que marcan muchos goles. Si consigues mezclar este egoísmo positivo en sentido del equipo, la situación es perfecta.” MOURINHO.

“Asumo que soy egoísta, pero ese es mi juego.” QUINCY OWUSU-ABEYIE.

“Puede que sea el mejor de la temporada o el máximo goleador pero lo más importante es el bloque. Nunca en la vida he antepuesto mi beneficio personal.” TITI HENRY

“El fútbol es complicado porque debes tener un egoísmo que ayude al equipo. Si puedes pasar el balón pero marcas y ayudas es bueno. Si fallas debes aceptar las críticas.” TITI HENRY

“Los delanteros pecamos de egoístas.” ALVARO NEGREDO

Termino con el párrafo inicial: Tal el vértigo y la sucesión de cosas y/o noticias, como en tantos ámbitos, y sobretodo en el fútbol, el resultado traza la frontera entre el éxito y el fracaso, entre el virtuoso y el ineficaz, entre el ganador y los demás. ¿Es la proporción de resultados de sus jugadas individuales la frontera que divide genialidad y egoísmo en Messi?
.

No comments:

Post a Comment