Showing posts with label mundiales 78. Show all posts
Showing posts with label mundiales 78. Show all posts

Thursday, March 24, 2011

La selección argentina el 24 de marzo de 1976.


24.03.2011 - Si 20 años no es nada qué serán 35. Los años que padeció Rácing sin ganar un campeonato (?), los años que marcan un "resto de tu vida" (?), el punto caramelo de la mujer (?)... sin dudas también significan bastante más que las vidas de aquellos menores de 35 desaparecidos, hoy recordados en "el día de la memoria".

Nadie es quién fue hace 35 años. Tampoco Ríver y Boca lo son. Todos somos otros. No obstante un hilo conector une a cada cual con su yo pretérito y ese hilo es la memoria.

El 24 de marzo de 1976 las radios y los canales de televisión de la República Argentina fueron intervenidos, se suspendieron los espectáculos, los programas televisivos y radiales habituales y se transmitían en cadena marchas militares, proclamas y comunicados de la Junta, uno de los cuáles decía: “Se ha exceptuado la propagación programada para el día de la fecha del partido de fútbol que sostendrán las selecciones de Argentina y Polonia”.

El partido fue transmitido por canal 7 (relatado por Fernando Niembro) y Radio Rivadavia (relatado por José María Muñoz y comentado por Julio César Calvo, hermano de Adriana Calvo, detenida – desaparecida y hoy integrante de la Asociación Detenidos – Desaparecidos).

Aquél día Argentina venció (2-1) a Polonia en Chorzów en lo que la prensa llamó “la mayor hazaña de la historia (de la selección) en el exterior.” Los jugadores no supieron nada hasta horas después del partido. Entonces, apenas terminada la cena, llegó la noticia vía José María Muñoz.



.

Tuesday, March 23, 2010

24 de marzo


Argentina, de feriado nacional, recuerda el 34º aniversario del peor y último golpe militar de su historia que derramó sobre sus propios habitantes lo inimaginable: el terrorismo de estado.

El año pasado (33º aniversario) conmemoramos la fecha con un texto de “Purgatorio”, la última novela del recientemente fallecido Tomás Eloy Martínez, que refería a la publicidad militar en los días de nuestro Mundial 78, acaso basado en estos hechos.



La metralla publicitaria militar durante tiempos mundialistas de 1978 fue dirigida por la multinacional Burson Marsteller & Asociados, que desde el año 2000 pertenece a WPP Group Plc . y que trabajara entonces en coordinación con el EAM 78 (Ente Autárquico Mundial) comandado por Carlos Lacoste a cambio de u$s 500.000.

Se trataba de silenciar y desmentir las denuncias de los militantes por los derechos humanos y medios extranjeros, considerados agentes de una “campaña antiargentina”.

"La agencia había concentrado sus actividades de propaganda en dos tácticas: la utilización de los íconos argentinos que mejor impacto tenían en el extranjero y el soborno escondido de periodistas a los que se los invitaría a escribir sobre 'un país distinto' (…) Para el segundo paso, Burson elaboró listas de periodistas americanos y europeos a los que se podía embarcar en primera clase, alojarlos en los más elegantes hoteles y rodearlos de acompañantes que los convencerían de la paz argentina."
(La vergüenza de todos, Pablo Llonto)

Yves Montand, Simone Signoret, Alain Touraine, Jean Paul Sartre, Louis Aragon, Roland Barthes, Marguetire Duras y Henry Lévy entre otros, adhirieron en Francia al Comité pour L´organisation para le Boycott de L´Argentine de la Coupe du Monde (COBA). 
OTRAS PUBLICIDADES DE TIEMPOS DICTATORIALES:

Friday, February 12, 2010

Jorge Carrascosa: el Cruyff argentino.

 EL INICIO DEL CICLO MENOTTI

Suele ser más difícil encontrar semejanzas que diferencias, pero este no es el caso.
El hecho: el Mundial 78.
El autor de las ficciones: el periodismo.
La complicidad: el silencio de los protagonistas.

Asistimos hace algún tiempo a la caída del mito Cruyff en cuanto a su deserción del Mundial 78. El ejemplo del holandés, citado como exponente ejemplar por haberse negado a participar en un Mundial manchado de sangre, circuló por la prensa mundial durante mucho tiempo.

No todos los lectores sabían que entonces Holanda era (junto a Francia) uno de los países donde más fuerte se oía sobre el boicot al Mundial 78 (liderado por Freek de Jonge) y, a la vez, el segundo socio comercial de Argentina.

La posición antidictadura, las diferencias con la Federación Holandesa (en la final del 74 su camiseta tenía dos tiras y no las tres de Adidas, porque él era hombre de Puma) o con el DT austríaco Ernst Happel, fueron citadas como causa de su negativa fabricándose un combo cuyo toque final era la reserva moral de Johan.

En abril de 2008, 30 años después, el propio Johan salió a hablar sobre el caso para contar sobre un robo a punta de rifle en su piso de Barcelona, “llega un momento que dices basta. Hay momentos en que hay otros valores en la vida… Creo que para jugar un Mundial hay que estar al 200 por ciento, así que no tenía sentido."

Sin embargo la razón y la fecha (2008) por la que Cruyff salió a hablar refuerzan la versión que siempre cayó como menos inverosímil. Días antes de las declaraciones de Johan salió a la luz un libro de su ex compañero Carles Rexach ("Ara parlo jo", Ahora hablo yo) en el que comenta sobre la gran influencia familiar en las decisiones de Cruyff.

Johan prometió a su esposa, Danny Coster, que Alemania 74 era su último mundial en la noche del 6 de julio de 1974 durante una larguísima conversación telefónica. Recién había muerto Juan Domingo Perón (01.04.1974) y Argentina transitaba una penosa pero democracia al fin.
Danny Coster llamó a su marido porque el diario alemán Bild publicó, casualmente un día antes de la final Alemania – Holanda, que los miembros de la naranja mecánica habían pasado una tarde de fiesta con señoritas desnudas en la piscina del hotel Wald, de Munich.

Viajando de vuelta a Argentina tenemos a Jorge Carrascosa renunciando al mismo mundial dejando incluso la capitanía del equipo de Menotti. Del mismo modo, el hermetismo (entre jugador y entrenador, como corresponde) y largos y postreros silencios hicieron escribir a cierto periodismo sobre la valentía moral de nuestro Jorge.


Hace un tiempo, por noviembre 2009, una nota a Jorge Carrascosa fue presentada así:
“Hace 30 años el ex capitán de la Selección Nacional, campeón con Huracán en 1973, se retiró del fútbol profesional por no sentirse cómodo con un deporte convertido en “un negocio salvaje”. Un año antes de su deserción, había decidido no disputar el Mundial de 1978 organizado por el gobierno militar. Un amante del fútbol que decidió alejarse para no contribuir con su destrucción. Humilde, con las convicciones claras. Un tipo intachable, enemigo de las injusticias. Una oportunidad para conocer al ser humano y entender el mensaje que dejó para el presente y para el futuro”.

Así como esta, muchas otras historias periodísticas se entramaron sobre el asunto y las lecturas morales de Jorge Carrascosa subieron al escalón, incluso algo más, de Johan Cruyff, por el hecho de haberse negado a jugar el Mundial 78 viviendo en propia tierra Argentina.

En esta nota que referimos (a la que le dedicamos este post), Carrascosa no termina con la ambigüedad. Si bien aclara haber desconocido los secuestros y las desapariciones tampoco fue claro y determinante a la hora de contar sus razones de retiro.

“Por un montón de cosas que observé durante mi carrera en el fútbol, me fui sintiendo mal y eso es lo que me llevó a tomar las decisiones que tomé, como por ejemplo la de no participar en el Mundial. No es que hubo un hecho determinante. Hay cosas que ya sabía y otras que se fueron sumando, que no estuve de acuerdo nunca, en el país, en el fútbol y que no me hacían sentir bien”.

Al caer en nuestras manos un ejemplar de El Gráfico (nº 3996, mayo 1996) vemos que la nota referida es una refritura (diez años después) de aquella de editorial Atlántida: “Lo que Carrascosa calló durante 20 años”. Entonces Carrascosa decía:

“Yo venía desde el ´74 en la misma tónica, luchando desde adentro y tratando de ser mejor, insistiendo con el ejemplo en un medio competitivo, lleno de grandes intereses. Cuando llega esa serie en el año 77 (gira por URSS, Polonia y partidos internacionales en cancha de Boca), algunos empezaron a decir que Carrascosa ya estaba viejo, que jugaba porque era amigo de Menotti… Y yo recién tenía 27 años. En mi intimidad sabía que física y futbolísticamente no tenía problemas. Pero refelxionaba sobre lo que ocurría y me sentía mal. Para mí lo más importante seguían siendo los valores fundamentales: la familia, ser un hombre con libertad de decisión. Entonces se fueron dando una suma de cosas que me fueron llevando a tomar una decisión. Y hubo otras que la apresuraron.

¿Cuáles?

No me hacía ninguna gracia concentrarme seis meses. Además, la presión del periodismo, la necesidad de obtener un resultado hacen que un jugador pueda sentirse mal. Porque se pierde un partido y surgen un montón de críticas. Hasta se piden cambios sin pensar como se destruye a otro ser humano.

¿No te invitó (Menotti) a que te quedaras en la selección?

Sí, pero para enfrentar un objetivo tan importante como un Mundial, hay que estar muy bien. Si uno hace mal un trabajo, a la corta o a la larga perjudica al resto.

Ni Cruyff ni Carrascosa le hicieron desplantes a Videla. Incluso la selección holandesa faltó a la cena de clausura del Mundial 78 en el Sheraton por las complicaciones de movilizarse entre tamaño festejo urbano y René Van de Kerkhof llegó a decir que los jugadores sólo querían ganar la Copa, aún cuando tuvieran que recibirla de manos de Hitler.

Otros valores, la familia y la necesidad de estar 100% para un Mundial son razones comunes y esgrimidas – entre otras - por Cruyff y Carrascosa.

Friday, November 20, 2009

Jorge Carrascosa: silencios y murmullos.



Eran tiempos en que Mario Sapag, con dos, tres y cuatro cigarrillos entre los dedos, repetía una y otra vez, bajo la caracterización de Menotti, que Olguín era alegre y Pernía triste. La opinión de entonces pedía a Vicente Pernía para el puesto de lateral derecho que había dejado vacante Jorge Carrascosa por decisión propia. Sin embargo Menotti prefirió fabricar a Jorge Olguín – marcador central – para el puesto.

La lista definitiva la dio en enero de 1978 y la ausencia de Carrascosa, capitán, causó sorpresa. Obviamente no había diarios deportivos ni programas ni internet y la cuestión se vivió en comentarios de fútbol entre alguna que otra nota periodística. Carrascosa habló con Menotti, le comunicó su decisión de no estar y las cosas devinieron con una “hoy perdida” naturalidad profesional.

Después de la disputa Fillol – Gatti, la fallida convocatoria a los “extranjeros” y de los cortocircuitos con Ríver, hombres como Piazza, Wolff y Juan José López habían quedado fuera de la nómina.

Pero lo de Carrascosa fue diferente. Sin conflictos (ni personales ni institucionales) de por medio, el “lobo” (no sabe bien por qué el sobrenombre) plantó bandera y desde entonces el silencio, en conspiración con cierto periodismo aventurado, tejió historias ni confirmadas ni desmentidas.

Conclusiones de diarios de lunes dieron luz a presuntas negaciones éticas respecto de la situación política del país con sucesión y diversidad de matices.

Hoy, a sus 61 años, Jorge Carrascosa aclara: “La actitud que tomé no la hice consciente, no me puedo engañar. No sabía los riesgos que se corrían, actué de manera natural, como lo hice siempre, para mí primero está el hombre y después la profesión. Estoy definido en eso. Nunca imaginé todo lo que estaba ocurriendo en el país. Incluso aunque alguien te contara algo, uno quizás no lo creía. La prensa influyó mucho en esos años para que no se observase lo que realmente ocurría”.

La cuestión parece basarse en razones personales en relación con el mundo del fútbol y su proyección íntima, cargada de cierta dosis ética y resabios de desmotivación:

“No estaba de acuerdo con que el Mundial sea jugado como algo de vida o muerte, para mí era un hecho natural, aunque no así para los demás. Un partido de fútbol es simplemente eso, nada más. En un partido no está ni el amigo, ni un hermano, ni la patria, ni la vida, no hay que confundir, hay cosas mucho más importantes”.

De hecho su retiro se confirmó en su último partido para Huracán el 2 de diciembre de 1979 cuando tenía 31 agobiados años y le restaban dos de contrato.

Indagando o tratando de esclarecer el asunto se vuelve a su participación en el Mundial de Alemania 74 en el que Argentina fue eliminada en 2º ronda: en el último encuentro de la primera fase, Argentina debía ganarle a Haití por 3 goles de diferencia y esperar que Polonia le ganase a Italia. Entonces entró en escena la incentivación: el plantel argentino casi completo ofreció u$s 25.000 a los polacos por cumplir el objetivo que finalmente se cumplió. Polonia venció a Italia (2-1) y Argentina a Haití (4-1).

“Fue algo que me cayó muy mal. Yo debo rendir al máximo sin que me des a cambio nada, lo único que hace es desvirtuar la esencia del deporte. No me presté para eso como no lo haría nunca. Uno debe distinguir las cosas que están bien y las que están mal”.

Pasa el tiempo y la ambigüedad del caso Carrascosa parece no despejarse (jamás), ni aun con su propia palabra:

“Por un montón de cosas que observé durante mi carrera en el fútbol, me fui sintiendo mal y eso es lo que me llevó a tomar las decisiones que tomé, como por ejemplo la de no participar en el Mundial. No es que hubo un hecho determinante. Hay cosas que ya sabía y otras que se fueron sumando, que no estuve de acuerdo nunca, en el país, en el fútbol y que no me hacían sentir bien”.


Jorge Carrascosa nació el 15 de agosto de 1948. Debutó en la primera división de Banfield en 1969, jugó en Rosario Central (1970-1972) y en Huracán (1973 a 1979) completando 392 partidos y 3 goles en Primera División. En 1970 y 1971 integró los seleccionados juveniles y mayor, respectivamente, en 1974 participó en el Mundial de Alemania y desde ese año hasta 1978, en que renunció, fue capitán argentino.

Tuesday, March 24, 2009

Fatídico 24 de marzo

Se cumplen hoy 33 años del último y mas sangriento golpe de estado en Argentina comandado por la Anguila Videla, el mismo que, dos años después, inaugurara discursivamente el Mundial 78.
Va un fragmento de "Purgatorio", la última novela de Tomás Eloy Martínez que leí durante mis vacaciones de verano.


"A fines de 1977, Dupuy era el consejero al que más recurrían los comandantes, el único al que aceptaban como moderador en sus peleas por el poder.
Una noche, a fines de noviembre, lo citaron a la Casa de Gobierno. Faltaban siete meses para que se jugara el campeonato mundial de fútbol y ya se habían terminado a tiempo los estadios, los hoteles para los periodistas visitantes, las autopistas rápidas, la estación que transmitiría los partidos a todo color…
Llegó a la cita casi a medianoche… Un edecán se le acercó y lo acompañó al salón donde los comandantes terminaban la cena. Se los veía nerviosos, contrariados. La mesa estaba cubierta por recortes de la prensa extranjera, caricaturas, grandes títulos sobre los campos de concentración clandestinos, las torturas y las cifras de personas desaparecidas. Una de las caricaturas representaba a la Anguila (Jorge Videla) con el bigotito de Hitler y el mismo mechón de pelo caído sobre la frente…
No queremos cansarlo, dijo. Ya usted habrá entendido para qué lo llamamos. Necesitamos su imaginación, su ayuda. Hay una campaña desatada contra nosotros, siguió la Anguila. Queremos frenarla cuanto antes. Falta poco para que el país entero se convierta en una vitrina ante el mundo. Van a juzgar con lupa todo lo que hemos hecho.
Supongo que han leído la última columna que publiqué en La República para refutar esa campaña infame. ¿Derechos y humanos? Un modelo de inteligencia, doc, como todo lo suyo, dijo el marino. Sin embargo, lo que usted dice sólo influye, por desgracia, dentro del país. Y el país ya está convencido. Entiende que cuando se ataca al gobierno se ataca a la nación. Lo que no podemos controlar son las calumnias de afuera. La campaña antiargentina, interrumpió la Anguila. Habrá visto los dibujos que tratan de ridiculizarme. Su columna ha sido traducida y enviada por nuestras embajadas a los diarios del extranjero, dijo el marino. Hemos ofrecido fortunas para que la publiquen. La mayoría nos ha contestado que no la quieren, ni aun como espacio de publicidad…
No es su culpa, doctor, terció la Anguila. Algunos extremistas se han fugado y están dando declaraciones que nos perjudican. Viajan por todas partes y nos difaman. Son incansables. Hasta la BBC de Londres ha difundido un documental lleno de calumnias…
A los subversivos no podemos correrlos con los manuales, dijo el marino. Aquí hace falta imaginación, le repito. Por eso lo hemos llamado. ¿Qué se le ocurre?...



Había conocido a Orson Welles en la plaza de toros de Toledo…
No necesitaba ver El ciudadano, sólo necesitaba unos pocos datos más sobre el personaje…
Si Welles obedecía sus órdenes, el documental sobre la Argentina pasaría a la historia como la Biblia del cine…
El jefe marino, dijo que aprobaba la idea si lo mostraban entrando al estadio con la viuda de Perón. La viuda estaba presa, y la escena debía filmarse en secreto. El jefe aéreo quería que la película empezara con un desfile de aviones de combate. La Anguila exigió que, en vez de los globos y las palomas, Welles pronunciara una oración pidiendo la bendición de Dios para la Argentina…

Llamó por teléfono a los agentes de Welles y poco después partió a Los Ángeles para concertar los detalles de lo que él ya llamaba la película del siglo…
Welles lo esperaba en la galería trasera, junto a una enorme pileta en forma de riñón… Es sólo un documental, una fiesta de coser y cantar. Tienes que poner muy poca cosa, Orsten. Tu voz y tu mirada. Y tu nombre, Orson. Cuando termines, tendrás dinero para todos los proyectos que has dejado por la mitad… Lo que mi gobierno quiere es que nos hagas una gran película, algo que te devuelva a la historia… …Te hago un trato.
Yo (Welles) pongo mi magia en ese documental, tú me pagas con magia.
Sigo sin entender, Orsten. ¿No entiendes? Te hago la película gratis, con el mejor mundial de fútbol que se haya visto, y tú con tus comandantes hacen aparecer a los desaparecidos.”

RELACIONADOS:
NI MUERTOS NI VIVOS, DESAPARECIDOS (VIDEO)
QUE PASABA EN LA SELECCION EL 24.03.76
Para profundizar sobre entonces pueden visitar la etiqueta MUNDIALES 78.

Thursday, November 20, 2008

Voetbal in een vuile oorlog

El próximo lunes 24 de noviembre sale a la luz “Voetbal in een vuile oorlog” (Fútbol en una guerra sucia), libro escrito por los periodistas holandeses Marcel Rozer e Iwan Van Duren, editado por la revista Voetbal Internacional (Editorial May Verkamman) y que continúa, después de 30 años, con la saga investigativa sobre el trasfondo político del Mundial 1978.



Bajo el disparador de preguntarse por qué aquella selección naranja de los ´70 perdió dos finales consecutivas con los anfitriones (Alemania 74 y Argentina 78), los autores – dicen – recorren un camino de investigación que demandó varios años y que les permitió develar, entre otras cosas, como el régimen del General Videla abusó de la publicidad que le reportó la organización del campeonato mundial y las responsabilidades del estado holandés en el viaje de la delegación a Argentina.


La idea original del lanzamiento de la publicación fue la tradicional espera de una fecha conmemorativa: el 30º aniversario de la clausura del torneo que se cumpliera el 25 de junio pasado (2008). Pero la editorial rediseñó el lanzamiento postergando la fecha a partir de la respuesta dada por el secretario personal de la princesa Máxima Zorreguieta a la (acorralante) invitación para una presunta presentación del libro: “un 50% de posibilidades” de que la princesa aceptara, “ella lo verá como un gesto humanitario y no como un acto político… ella no escapa a esta cuestión”.


Como Máxima no puede asistir a ningún acto sin la aprobación del Estado holandés, esperaron la respuesta definitiva de la Casa Real de Orange que confirmó su asistencia para el lunes 24.
Entonces (recién entonces) el diario De Volkskrant publicó el artículo bajo el título “Máxima no teme a un libro polémico”, que comienza con un “El hecho de que Máxima haya accedido al pedido de la editorial May Verkamman es destacable” y continúa explicando por qué fue invitada la princesa al lanzamiento de un libro de fútbol y política.


Máxima Zorreguieta, cuyo currículum para ser (particularmente en Argentina y) mundialmente famosa empieza en su casamiento con el príncipe Guillermo I de Orange y continúa con sus hijos para terminar en que se hace querer por su carácter alegre y el dominio de su nueva lengua, es hija de Jorge Zorreguieta, secretario de Estado (agricultura y ganadería) del gobierno de facto en cuestión durante sus años más oscuros (1976-1980), gestador del mayor genocidio conocido en Argentina, devenido de su previo puesto de secretario en la Sociedad Rural desde donde conspiró contra el antecesor gobierno democrático de Isabel Perón.
De ahí que los parlamentarios holandeses no le permitieran asistir a la boda de su propia hija con el príncipe en 2002, aduciendo que no podía estar ajeno al plan de exterminio llevado a cabo por el régimen del que formaba parte.


Pero en estos tiempos de fama inconsistente y retroalimentable entre medios multiplicados al instante, es posible que con una frase, una nota periodística y un evento de algunos minutos, la princesa de pasado ignoto se desmarque de la situación: “El pasado es de mi padre y yo soy yo”.


Una vez que la editorial obtuvo el “sí” se dispuso al resto: Leopoldo Luque y luego Nora Cortiñas, presidenta de la Línea Fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, que vio por última vez a su hijo Carlo Gustavo el 15 de abril de 1977, también aceptó la invitación diciendo que “la presencia de Máxima es una forma de asumir que su padre estuvo involucrado” y al mismo tiempo, “una forma de reconocer a los jugadores holandeses, que tuvieron gestos muy grandes con nosotros y que no quisieron recibir las medallas del segundo puesto”.

Con todo, la presentación se hará en el Palacio Noordeinde de La Haya, a puertas cerradas y en un grupo muy reducido de personas.





Esperamos que el contenido sea, cuando menos, un correlato de impacto de la movida mediática bien elaborada por la editorial.


Dice Marcel Rozer que “en Holanda nadie sabía demasiado de lo que pasaba en Argentina. Había información de Amnesty acerca de la violación a los derechos humanos, pero nuestro gobierno no hizo nada para impedir que el equipo nacional participara del Mundial, así que nosotros, la gente normal, asumimos que no podía ser tan grave”.


Vale recordar que por aquellos días, hasta cuando se publicó la famosa carta apócrifa de Krol en “El Gráfico” donde decía a su hijo que los militares disparaban flores de sus fusiles, el enterado embajador holandés en Argentina, Van den Brandeler decía que Videla era un “hombre de honor”.


Daniel Passarella se negó a hablar y Ubaldo Fillol quiso cobrar por la entrevista. Pero los testimonios de varios jugadores holandeses, Leopoldo Luque, Mario Kempes y César Luis Menotti (“una de las entrevistas más impresionantes que hice durante mi visita a Argentina”, según Rozer) podrán leerse en “Voetbal in een vuile oorlog” (Fútbol en una guerra sucia), título que, desde el vamos, suena complejo.


En algún lugar puede pensarse que es más fácil hallar datos de 4600 años antes de Cristo que de 1978. No obstante la investigación continúa.



.

Tuesday, November 11, 2008

Aldo Proietto

Refiere al gol de Fabián Orellana el pasado 15 de octubre cuando Chile vapuleó a Argentina tras el que Basile presentara su renuncia al cargo de entrenador de la selección.
Jorge Ribolzi lo denotó en una nota (Marcelo Sottile) periodística publicada hoy:

"Lo que percibo cuando voy afuera (el interior del país), es que la gente es nacionalista en lo deportivo. Apoyo total, con aliento, empuje. Fijate que acá tenemos tipos que gritan el gol de Chile y tienen micrófono, son periodistas... es Aldo Proietto, lo digo sin problemas... es una bajeza, una miseria humana... el planteo fue permanente"

Aldo Proietto, partenaire de Fernando Niembro, el mismo que no dejó de pegarle a Marcelo Bielsa ("no necesitamos un filósofo, necesitamos un entrenador"), el mismo que sigue teniendo micrófono y... oyentes.

El mismo que "tiene gran eficacia para interpretar lo que quieren aquellos que lo mandan", según Víctor Hugo Morales.

El mismo colaborador del General Etchegoyen que en 1977 desde la Dirección de Prensa de la provincia de Chubut se hiciera cargo, junto a Daniel Garzón, del aparato de prensa del EAM 78 que dirijiera el almirante Lacoste.

El mismo que acaso recuerde no valía la pena difundir las siete carillas del informe que mostraba los u$s 400 millones más que costó el Mundial 78 sobre el Mundial 82.

El mismo que escribiera entonces que "quien esté contra el Mundial será un enemigo del país".



Aldo Proietto, quien sigue teniendo micrófono y... oyentes pero que dejó de hablar de fútbol hace muchos, muchos años.

NOTA: SI TIENEN TIEMPO DETENGANSE A LEER LOS LINKS.

Saturday, May 31, 2008

30 años del Mundial 78.

Hace 30 años, el 1 de junio de 1978, se abría el Campeonato Mundial de 1978 en el remodelado estadio de Ríver Plate en Buenos Aires. Los nuevos estadios de Mar del Plata, Rosario y Mendoza, la refacción de Vélez Sársfield y el Chateau Carreras de Córdoba, la planta estatal de Argentina Televisora Color, la ampliación del aeropuesrto internacional de Ezeiza, y las obras de urbanización e infraestructura vial ya estaban listas. Argentina mostraba su capacidad organizativa al mundo a través de un gobierno comprometido con la causa que había acordado con Joao Havelange y que para entonces ya había desaparecido a miles de argentinos.
Aquella tarde del 1º de junio, 1700 chicos de escuelas bonaerenses protagonizaron esta inauguración oficial antes del partido Alemania 0 Polonia 0.




RELACIONADOS:
MUNDIAL 78: LA DECISION.
MUNDIAL 78: BOICOT.
MUNDIAL 78: ARGENTINA 6 PERU 0.
SELECCION ARGENTINA HACIA EL MUNDIAL 78.
ALONSO EN EL MUNDIAL 78

Monday, January 28, 2008

Mundial 78: La decisión.

El 31 de marzo de 1976, a 7 días del golpe de estado, la AFA se quedó sin dirigentes. Carlos Lacoste, de la Marina, convocó a las oficinas tomadas del Ministerio de Acción Social al entonces presidente de Boca Júniors, Alberto J. Armando, para sugerirle que pidiera la renuncia de toda la cúpula de la Afa. Armando lo hizo pero el presidente de la Afa, David Bracutto (médico de la UOM, Unión Obrero Metalúrgica) rechazó el pedido. El 30 de marzo los militares golpistas bloquearon las cuentas de la Afa en el Banco Central y Bracutto debió abandonar el cargo. El 1 de mayo, el voto obediente y mayoritario de los presidentes de los clubes de fútbol permitió al abogado Alfredo Cantilo (hombre de Massera, jefe de la Marina) constituirse en el nuevo presidente de la Afa.

El 13 de abril, a pocas horas del superclásico Boca – Ríver, quedaban disponibles en la Bombonera unas 20.000 entradas. Ringo Bonavena moría asesinado en Reno, Nevada, el 22 de mayo. Una semana antes, Estudiantes y Huracán jugaban en La Plata; una bandera de Montoneros había aparecido en la tribuna visitante; durante el entretiempo cayó muerto un hincha, Gregorio Noya, que estaba en la platea acompañado de su hijo pequeño, por un balazo en la espalda que provino de afuera del estadio.

Hacia setiembre se leía en los diarios la resolución 309, que prohibía las transferencias internacionales de 66 futbolistas entre los que Menotti había elegido a Maradona, Bochini, Houseman, Gallego, Ardiles, Villa y Valencia.

El balance arrojaba ese año un superávit de $ 48.967.972 y a la tesorería de la AFA ingresaba por derechos de televisión la suma de $ 3.903.800. El Prode recaudaba casi siete veces más ($ 21.277.352), relación hoy impensada.

Argentina se presentaba al Preolímpico de Brasil –entre el 21 de enero y el 1 de febrero de 1977– con una buena tercera de Newell’s Old Boys, donde se alistaban, entre otros, Ricardo Giusti, Roque Alfaro y Marcelo Bielsa.

Los militares habían decidido organizar el Mundial. Sin embargo, su realización peligraba, porque en algunos países europeos se extendía la idea de que la Argentina se había convertido en un gran campo de concentración. Por eso, el brasileño Joao Havelange era presionado para llevarlo a su país. En el libro sobre el Mundial La vergüenza de todos, del periodista Pablo Llonto, puede leerse la tesis por la cual el régimen canjeó con el presidente de la FIFA la organización del torneo por la liberación de Paulo Antonio Paranaguá, hijo de un diplomático brasileño detenido por el Ejército en 1977 junto a su novia. "General, usted tiene mi palabra. La FIFA no pondrá en duda a la Argentina como organizadora y tendrán todo nuestro respaldo", le dijo Havelange a Videla, según el autor.

La decisión estaba tomada antes de echar a David Bracutto de la presidencia de la Afa, apenas dado el golpe de estado. El almirante Emilio Massera comunicó al general Jorge Rafael Videla que Argentina debía confirmar su decisión de organizar la Copa Mundial ‘78. "Costará sólo 70 millones de dólares" dijo. Alguien intentó explicar luego que las obras demandarían una inversión mayor, pero Videla, presidente de facto, no se preocupó. "Aunque cueste cien millones no hay problemas". Pero "veinticinco millones de argentinos", terminaron pagando más de 700 millones de dólares.

El 25 de marzo, un día después del golpe, la Junta militar recibió de manos del deporte una de las primeras adhesiones. La dio el presidente de la Confederación Brasileña de Deportes (CBD), almirante Heleno Nunes. "Tal vez sea la mejor garantía de la Copa del Mundo en Argentina". Al día siguiente llegó a Buenos Aires una comisión de la FIFA, para inspeccionar las obras del Mundial, encabezada por el alemán Hermann Neuberg, SS en los tiempos de Hitler. "El cambio de Gobierno no tiene nada que ver con el Mundial. Somos gente de fútbol y no políticos", dijo Neuberger. Más claro aún fue el propio mandamás de la FIFA, Joao Havelange. El 28 de marzo decía desde el exterior que "la Argentina está ahora más apta que nunca para organizar el mundial". Recibiendo a la FIFA en Ezeiza aquel 25 de marzo estaba ya el almirante Carlos Lacoste.

Wednesday, October 31, 2007

Mundial 78: Boicot.

El año 2006 y no otro era el indicado. En marzo (24) se cumplían 30 años del último golpe de estado en Argentina, se celebraría un Congreso especial sobre Derechos Humanos en Berlín, se inauguraría una exposición itinerante en las inminentes sedes mundialistas y poco después, en julio, se recibiría al turismo y a las cámaras, ojos del mundo en el Mundial germano. La Federación Alemana de Fútbol (DFB) debía mostrarse en sociedad como pocas veces y, por iniciativa de la Coalición contra la Impunidad, que reúne a entidades y organizaciones defensoras de los derechos humanos, presentó disculpas oficiales ante las víctimas de la última dictadura militar argentina por la participación de la selección alemana en el Mundial de Argentina 1978. "Aquella actitud fue escandalosa", firmó la Coalición, en la carta abierta presentada en la sede central de la DFB que invitaba o exigía las disculpas oficiales y la elaboración de un catálogo de directrices sobre la defensa de los derechos humanos en acontecimientos deportivos internacionales, a fin de que no se repita un Mundial como Argentina 1978, bajo una dictadura militar, porque "Fútbol y derechos humanos van de la mano". Parte de la prensa alemana premundialista (2006) publicó que "a pesar de que se sabía de la existencia de centros clandestinos de detención, de la desaparición de personas por parte de las fuerzas de seguridad y de las torturas a los perseguidos políticos, la selección alemana no dudó en participar en aquel Mundial, ignorando toda advertencia emitida en aquella época por los grupos de derechos humanos".

DW-WORLD: ¿Cómo era su posición en aquella época frente a un boicot del Mundial de Fútbol?
Si a un jugador se le da la oportunidad de participar en un Campeonato Mundial, seguramente no va a querer boicotear el evento, sin importar qué régimen gobierne el país donde el mismo se celebre. De no ser así, en tales países no podría practicarse ningún deporte. El Presidente de la Liga Alemana de Fútbol, Neuberger, dijo en aquella oportunidad que teníamos que acostumbrarnos a la idea, ya que no queríamos sentar el ejemplo negándonos a participar del Mundial. También hubiese significado un paso en falso contra el pueblo argentino, que, como es sabido, era apasionado del fútbol, a pesar de la dictadura militar. No creo que le hubiéramos hecho un favor con nuestra negativa, y pienso que la situación hubiera empeorado, de no haberse celebrado el Campeonato. El fútbol era una de las pocas libertades que tenía la gente. Además, el fútbol y la política son cosas diferentes.

DW-WORLD:¿Se interesaba usted por la situación política argentina en ese momento?
Los sucesos se emitían todo el tiempo por televisión. Se habla continuamente sobre personas desaparecidas. Antes del Mundial, la cuestión de si participaríamos o no era tema principal en los medios. También en Alemania era un problema.
DW-WORLD: "Queremos viajar a Argentina a jugar al fútbol", dijo entonces el Presidente de la Liga Alemana de Fútbol (DFB), Hermann Neuberger. ¿Justifica Usted esta declaración?
Sí, comprendo el motivo de esta declaración. También para mí, en mi fase activa, lo más importante era jugar al fútbol. Los intereses políticos de otros países me importaban bastante poco.
DW-WORLD: ¿Y qué le pareció la actitud de Amnesty, al querer aprovechar la popularidad de los jugadores para atraer la atención hacia los nefastos sucesos en Argentina?
No nos pareció correcto cancelar nuestra participación en el Mundial. Por supuesto que tales organizaciones siempre utilizan eventos como ese para inflar la cuestión. Ciertamente, lo que pasó en Argentina durante la dictadura es algo terrible, pero también se habrían podido denuncia los hechos mucho antes. Videla era presidente del régimen hacía dos años. No siempre hay que utilizar un campeonato internacional y al fútbol para sacar a luz estas cosas y ponerlas en primer plano. No me parece bien. Los políticos, y no los deportistas, son los responsables de concientizar acerca de tales problemas.
DW-WORLD: ¿Con qué sensación viajó a la Argentina?

Nos sentimos muy seguros. Al llegar al aeropuerto nos esperaban las filas del ejército y había escorta policial. Claro que era bastante oprimente ver a los militares haciendo guardia con ametralladoras en el aeropuerto, pero en nuestro campo de entrenamiento en las afueras de Córdoba, todo estaba tranquilo. El lugar era hermoso. Allí nadie notaba que hubiese una dictadura. Jugamos dos veces en Buenos Aires, en la apertura, y luego contra Italia. Todo eso fue también de lo más normal.
DW-WORLD: ¿Comentaban los jugadores sobre la situación política?
Antes de volar para Buenos Aires habíamos hablado de ello. Incluso habíamos pensado negar el apretón de manos a Videla. Pero no lo hicimos porque Neuberger dijo que no se podía hacer algo así en público. Lo que hicimos fue apretarle muy fuerte la mano, para que le doliera al llegar al número once. Eso era realmente todo lo que podíamos hacer.
Enero de 2005, entrevista a Sepp Maier con DW-WORLD.

Wednesday, October 24, 2007

Selección argentina: hacia el Mundial ´78.

El 24 de marzo de 1976 las radios y los canales de televisión de la República Argentina fueron intervenidos, se suspendieron los espectáculos, los programas televisivos y radiales habituales y transmitían en cadena marchas militares, proclamas y comunicados de la Junta, uno de los cuáles decía: “Se ha exceptuado la propagación programada para el día de la fecha del partido de fútbol que sostendrán las selecciones de Argentina y Polonia”. El partido fue transmitido por canal 7 (relatado por Fernando Niembro) y Radio Rivadavia, relatado por José María Muñoz y comentado por Julio César Calvo (hermano de Adriana Calvo, detenida – desaparecida y hoy integrante de la Asociación Detenidos – Desaparecidos).

La noticia le llegó al presidente de la delegación argentina, Pedro Orgambide, a través del mismo “gordo” Muñoz: “Por suerte no hay que lamentar desgracias personales o derramamiento de sangre”. Los militares derrocaron el gobierno de María Estela Martínez de Perón.

Chorzów, Alta Silesia, voivodia de Silesia, centro del Área Industrial de Silesia Superior, a trece mil kilómetros de Buenos Aires. Se cuenta que Héctor Scotta y Mario Kempes – incluso con lágrimas – quisieron regresar al país.

Sin embargo, la memoria de los jugadores de aquel equipo no es homogénea. “Tuvimos que jugar obligatoriamente ante Polonia ese día porque la fecha ya estaba pautada. No recuerdo bien si había llegado una nota de algún militar para jugar ese partido, pero sí me acuerdo de que ganamos 2-1, con goles de René Houseman y Héctor Scotta” (Alberto Tarantini). “El recuerdo más fuerte que tengo de la gira del ’76 es la tristeza que teníamos todos los jugadores por lo que estaba sucediendo en el país… Creo que nos enteramos después del partido. La noticia empeoró el ánimo del vestuario y de todos. Si llegó una orden desde Argentina para continuar con la gira, la verdad es que no me enteré” (René Houseman). “Todos estábamos muy preocupados y no únicamente Kempes y yo, como tantas veces se dijo. Nos habíamos ido del país con un gobierno democrático y cuando regresamos al país era todo diferente. Teníamos mucho miedo a todo, a lo que fuera, una guerra civil, por ejemplo. Horas después del partido llegó a la concentración una orden del propio Videla diciendo que la Selección ‘tenía que jugar’ ese encuentro ante Polonia” (Héctor Scotta). Leopoldo Luque afirmó que el relator José María Muñoz les había dado la noticia del golpe tras la cena posterior al partido: “La mayoría no estábamos tan metidos en el tema y ganar dos partidos seguidos en Europa para nosotros era algo totalmente inusual...” “El Gordo Muñoz nos comentó el tema del golpe y todos nos quedamos muy mal. No recuerdo bien, pero creo que la noticia la dio antes del partido. El Tolo Gallego se puso muy mal, porque empezó a pensar que le podía pasar algo malo a su familia, pero todos, rápidamente, lo tranquilizamos.” (Ricardo Bochini). “Estábamos en el hotel y faltaban tres o cuatro horas para el partido. Kempes nos contó que en la Argentina había un golpe. Analizamos la posibilidad de no jugar, pero faltaba muy poco para empezar el partido y ya había gente en la cancha. Después Menotti nos reunió y nos pidió que nos tranquilizáramos. El sentimiento fue horrible durante el trayecto en el micro y en el vestuario. No bien el árbitro pitó el final, les preguntamos a los periodistas si tenían alguna novedad y yo pude comunicarme con mi familia.” (Marcelo Trobbiani). “Se dijo muchas veces que se había dudado en no jugar ese partido o en suspender la gira, pero no es así –recuerda Bochini– todos estábamos allá y teníamos muchas ganas de jugar. Como todas las informaciones que nos daban aseguraban que no había problemas, la verdad es que todos estábamos muy tranquilos.” “La noticia del golpe nos tomó por sorpresa. Estábamos concentrados y enterarse de eso fue algo muy fuerte. Allá no nos decían todo lo que queríamos saber. No sabíamos exactamente lo que estaba sucediendo. Uno siempre estaba pendiente de que a la familia no le pasara nada. El único contacto que yo tenía era telefónico, pero el deseo de todos era regresar lo más rápido posible para estar con los suyos. A medida que pasaban los días, el deseo era terminar cuanto antes la gira para estar rápido en el país.” (Jorge Carrascosa).

Argentina había empezado la gira en Kiev, ganándole a Rusia 1-0 (20 de marzo, foto). Venció a Polonia en Chorzów por 2-1 (24 de marzo) en lo que la prensa llamó “la mayor hazaña de la historia (de la selección) en el exterior” y después no volvieron a ganar. El sábado 27 perdió 2-0 con Hungría en Budapest, el lunes 29 cayó 2-1 con el Hertha en Berlín y el miércoles 10 de abril empató en cero con Sevilla. Los dos últimos partidos ni siquiera se televisaron.


Thursday, August 16, 2007

Argentina 6 Peru 0.

No fueron pocas las voces “entendidas” que, llegadas desde Gran Bretaña, dieron a Escocia – único representante británico en el Campeonato Mundial – como “candidato” a ganar el torneo. Kenny Dalglish, Joe Jordan, Archie Gemmill, Gordon McQueen y Willie Johnston vendrían así a demostrarlo a Argentina. Se presentaron en el Chateau Carreras de Córdoba el 3 de junio ante Perú y, si bien en el 74 se volvieron en primera fase, dieron la primera de las “sorpresas” mundialistas al perder 1 – 3. No era de extrañar, sin embargo, para nuestros amigos cordobeses que ya los habían visto alojados desde las vísperas como selectos huéspedes noctámbulos que jugaban, tomaban y se acompañaban de no pocas cordobesas. Con un fluído juego de contraataque, mejor preparación física y mayor rigor táctico, Perú dio vuelta el 0-1 inicial (Jordan) con toda claridad dejando lugar, incluso, al que en tierra inca se considera el mejor gol peruano en campeonatos mundiales (Teófilo Cubillas).
La grave sorpresa escocesa se vio nublada por un escándalo mayor: Willie Johnston dio positivo en el antidóping. Las muestras fueron enviadas vía aérea a Buenos Aires para ser analizadas en el Departamento de Química Orgánica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y allí se demostró que Willie había tomado un fármaco que contenía “fencamfamina”, sustancia estimulante incluída en las prohibiciones de la FIFA. Johnston (después del haitiano Jean Joseph en 1974, el segundo caso de dóping en la historia de los mundiales) reconoció haber tomado “Reactiván”, medicamento que contiene la sustancia que acelera el ritmo cardíaco, aumenta la presión arterial, estimula la movilidad física y disminuye la transpiración. El escándalo desvió la atención del fracaso deportivo y acaso sirvió menos para reacomodar las piezas escocesas que para catapultar a Perú como nueva y grata sorpresa del fútbol latinoamericano.
Se comentó su fútbol brillante, la mano de su entrenador Marcos Calderón (auxiliar de Didí cuando el brasileño dirigió a Perú en México 70), el gusto por el fútbol creativo, alegre y de inspiración individual que tutelaba Teófilo Cubillas (5 goles en 3 partidos).
Un empate en cero con Holanda y la goleada 4 – 1 a Irán pusieron a Perú como insospechado ganador de grupo hacia los cuartos de final.




Argentina llegó transpirando a cuartos de final. No sólo había perdido la localía en Buenos Aires (que le fuera reservada en los sorteos previos) sino que perdió con Italia (0-1) después de ganar, con dificultades, a Hungría y Francia por el mismo y ajustado resultado de 2-1. Entonces sólo el esquema defensivo parecía no fallar en un equipo incierto. Houseman perdió la titularidad, Alonso su lugar alternativo y Kempes no terminaba de ensamblarse en el juego colectivo.




16 finalistas. Cuatro zonas de cuatro equipos. Ocho clasificados a cuartos de final que se arman en dos grupos de cuatro equipos cada uno: los dos ganadores de grupo a la final. Holanda se hizo del grupo A venciendo a Italia. Y Argentina…




Argentina muda su localía a Rosario. Vence a Polonia 2-0 con dos goles de Mario Kempes (14 de junio) mientras Perú cae en Mendoza con Brasil por un categórico 0-3.
Brasil viaja a Rosario para empatar 0-0 con Argentina mientras Perú vuelve a caer, ahora con Polonia (0-1) en Mendoza (18 de junio).
21 de junio: jornada decisiva, se sabrían los finalistas: Brasil – Polonia, en Mendoza y Argentina – Perú, en Rosario. Claudio Coutinho, polémico entrenador del “Scratch du oro” y todos los delegados brasileños plantearon un reclamo fundamentado: el horario aprobado del torneo disponía que el encuentro entre Brasil y Polonia debería jugarse más temprano, así que, cuando Argentina y Perú saltaran a la cancha de Rosario Central (Estadio Dr. Lisandro de la Torre) ya sabrían el marcador: evitable ventaja deportiva que el comité organizador y la FIFA no modificaron.
Dos goles de Roberto y uno de Nelinho le dieron la victoria a Brasil (3-1) sobre Polonia.
Argentina debía ganar para igualar la cantidad de puntos de Brasil y convertir cuatro o más goles para superarle la diferencia de gol.





Perú, en decadencia, ya estaba eliminado y no había convertido goles. El estado fisico de sus jugadores (Chumpitaz, Cubillas, Sotil y Muñante, presentes en México 70) fue en declive. Argentina era una caldera mundialista bajo un gobierno de facto con clara manipulación del deporte a favor de su política. Ramón (Chupete) Quiroga, el arquero de Perú, era argentino, oriundo de Rosario (equipo con el que se coronara campeón en 1971) y nacionalizado peruano. A la hora del partido decisivo los seleccionados de Argentina y Perú se habían enfrentado en 27 oportunidades: Argentina ganó en 17, empataron en 7 y Perú ganó en 3 (Lima 57, Cochabamba 63 y Lima 69), nunca en Argentina.

"Para que no quede ninguna duda ni suspicacia, saldremos a ganar. Pienso que el resultado es una contingencia. El partido va a ser intenso y muy parejo. No estoy con los vaticinios. Los resultados finales sólo Dios los sabe." Marcos Calderón, DT de Perú.

“Recuerdo que un día antes del partido, Chumpitaz, Oblitas, ‘Panadero’, Cubillas, Sotil y yo le pedimos a Marcos Calderón que no pusiera a Ramón Quiroga y él aceptó. Pero luego en el camarín, después de que ingresaran el presidente argentino (el general Jorge Videla) y el secretario de estado norteamericano Henry Kissinger, vimos que el técnico lo ponía, nos sorprendimos”.“No queríamos que Quiroga ataje porque por más nacionalizado que fuera, no dejaba de ser argentino. Su familia vivía en ese país y la dictadura de Videla estaba dispuesta a todo por ganar ese campeonato. ¿Qué amenazas pudo recibir él o los suyos?, ¿qué tipo de presiones políticas hubo para que los dirigentes presionen, a su vez, al comando técnico? Por ahí viene la cosa. Quiroga, para mí, pudo evitar dos goles, pero se quedó plantadito. Es más, a Cubillas lo ubicaron mal como centrodelantero. Y a mí me sacaron cuando íbamos perdiendo 2-0 para que ingrese (Raúl) Gorriti y los argentinos necesitaban cuatro tantos para pasar”. José Velásquez, ex jugador de la selección peruana, al programa “Al Ataque” de Phillip Butters.

"Cuando voy a Rosario, los que me conocen me hablan de mis partidos en Rosario Central. Pero los que no me conocen me hablan del 6 a 0".
Ramon "Chupete" Quiroga.

“No fue mi peor partido, al contrario. Si mirás el video te vas a dar cuenta de que no me comí ninguno de los seis goles. Es más, podría haber sido peor. Pero bueno, me hicieron cinco goles en el área chica, me dejaron un poco solo…”
“No lo sacaría (el partido) de mi memoria, para nada. Nunca me molestó haber quedado en la historia por ese partido. Lo único malo, más allá del resultado, fue que se me cayó la chance de ir al Cosmos de Pelé. Después de ese partido se trabó todo. Y eso que mi compadre Ramón Miflin había hecho el contacto y estaba todo bien.”


Las teorías conspirativas inducen a observar:
1.Las situaciones francas erradas por Oblitas y Cubillas antes de los diez minutos de juego.
2.La velocidad de los centrales Rodolfo Manzo y Jaime Duarte en el primer gol de Kempes (minuto 21).
3.La pasividad de Quiroga en el gol de cabeza de Tarantini (minuto 43) desde el borde del área.
4.La quietud de Rodolfo Manzo en tres de los cuatro goles del segundo tiempo.
5.La actitud de jugadores peruanos (César Cueto, José Velásquez, Héctor Chumpitaz y Percy Rojas) durante todo el partido.





Sunday, July 22, 2007

Alonso en los Mundiales 78.

por Walter Fonseca

No es sencillo comentar sobre el Mundial de 1978 visto desde Argentina, tanta es la historia y la oscuridad que nublan el fútbol de aquellos días. En diferentes entradas, según pactamos con Calígula, terminaremos de enmarcar las vicisitudes futbolísticas de aquel y otros mundiales.
En este apartado, para acercar a jóvenes, extranjeros, aficionados o admiradores del fútbol argentino, hacemos un recorte bajo el nombre de un jugador de aquel plantel campeón mundial: Norberto Osvaldo Alonso.



1, EL FANATISMO

Citemos a Jorge Valdano (Ariel Scher, “La pasión según Valdano”, Capital Intelectual Ediciones, 2006).
“La pregunta ¿Qué es el fútbol hoy? Resulta simple y compleja al mismo tiempo. Se puede contestar con más preguntas: ¿Dónde? ¿En Argentina o en Japón? ¿En el recreo de un colegio o en un gran estadio? Porque en Argentina este juego está metido en la conciencia colectiva como parte importante de la identidad: con su complejidad tribal, con su sectarismo violento, con su orgullo argentino, con todas las variantes de la viveza criolla… Pero, por el contrario, en Japón el fútbol no subió desde las clases populares, sino que bajó desde los satélites hasta la televisión. Por lo tanto, es más una ideología que un sentimiento. Un espectáculo en el que, por ejemplo, las lealtades son con respecto a los jugadores antes que a los equipos. De manera que si el ídolo cambia de club, el aficionado también. ¿Nos imaginamos algún hincha argentino haciendo algo así?...”
Digamos que esto ocurrió en Argentina en un solo caso. Fue en 1982, cuando Norberto Alonso ídolo de River discutió con el DT Alfredo Di Stéfano y decidió emigrar a Vélez. Pocos pero acalorados fanáticos rompieron sus carnets que los asociaban a River Plate.



2. MANOS A LA OBRA

Fue el 6 de julio de 1966 cuando el Comité Ejecutivo de la FIFA, reunido en Londres, concedió a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) la responsabilidad de organizar la fase final del XI Campeonato Mundial. Norberto Alonso tenía 14 años y 8 presidentes pasaron por el gobierno argentino desde entonces hasta el inicio del torneo. Esta abruptez (permítase el neologismo) política no exenta de violencia y corrupción característica desde la fundación de nuestro país, hizo que el gobierno (militar) no ponga manos a la obra hasta el 3 de diciembre de 1976, a 8 meses de derrocar por las armas al gobierno constitucional anterior, cuando crea el EAM-78 (Ente Autárquico Mundial 1978).
Comandado por el General Omar Actis (jugador de la tercera de River en la década del 40), el Ente tenía por delante la faraónica tarea de concretar la infraestructura necesaria para tamaño compromiso en un plazo más que breve: un año y medio. Estadios, transporte, televisación, urbanismo y tantas otras tareas hicieron del EAM-78 un gigante todopoderoso (en otra entrada analizaremos estas importantes obras históricas) que comenzó firmando un contrato por u$s 500.000 con la agencia publicitaria estadounidense Burson Masteller, especialista en mejorar imágenes de dictaduras.



3. ORGANIZACIÓN DE LA AFA

El 31 de marzo de 1976, a siete días del golpe de estado, la AFA se quedó sin dirigentes. Durante casi un mes, la condujo su gerente, Ernesto Alfredo Wiedrich. No hizo falta intervenirla, porque el 3 de mayo se designó, bajo influjo del contralmirante Carlos Alberto Lacoste, a Alfredo Cantilo, un abogado, hincha de Vélez, y asimismo socio de Universitario de Buenos Aires y el Jockey Club. También parecían vaciarse las canchas de público, porque el 13 de abril, a pocas horas de disputarse el clásico Boca-River en la Bombonera, todavía seguían sin venderse 20.000 entradas. Un hecho que resultaría increíble hoy.
Tras un nuevo fracaso en Alemania 74 y con el 78 en la mira, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) le confirmó a César Luis Menotti el mando de la selección nacional. La consigna era clara: con el mundial en casa, no había espacio para un papelón. Las desprolijidades del pasado no debían repetirse: equipos armados de apuro, entrenadores sin respaldo de los dirigentes, clubes que negaban sus jugadores y estrellas que escapaban de la selección. “La gente estaba aburrida de ver como se juntaban jugadores a último momento y se iba a un mundial a perder, sin hacer nada destacable”, recuerda Menotti.


4. CARLOS ALBERTO LACOSTE


Para el 21 de agosto de 1976, el General Omar Actis tenía programada la primera conferencia de prensa que daría a conocer al país y al extranjero el “faraónico” proyecto del Ente (EAM-78) que presidía.
Sin embargo, dos días antes, a las 9.30 del día 19, Omar Actis es asesinado a tiros de ametralladora cuando salía en automóvil de su casa en Wilde, subzona perteneciente a la Escuela de Mecánica de la Armada y a cuadras de una comisaría que no aportó ningún agente al hecho. La autoría del crimen se atribuyó, según los panfletos encontrados en el lugar, a un supuesto “Ejército Revolucionario Montonero”, sigla que no correspondía a ninguna agrupación conocida.
En lugar del fallecido Actis fue nombrado, al frente del EAM-78, el General Antonio Merlo, hombre que respondía dócil a Lacoste quien manejaría realmente el Ente apoyado por Emilio Massera (jefe de la Marina).
Carlos Alberto Lacoste se había sumado como capitán de navío en 1974 a la comisión formada en el Ministerio de Bienestar Social, organismo al mando de José López Rega y encargado del deporte nacional, representando a la Marina en ese ámbito donde convergían el comisario Domingo Tesone, quien años después sería presidente de Argentinos Juniors; Paulino Niembro, el sindicalista y dirigente de Nueva Chicago que concurría en representación de la AFA y Lorenzo Miguel, por las 62 Organizaciones, entre otros.





Lacoste no perdió el tiempo. Ni siquiera concurrió al velatorio de Actis, a quien secundaba en el EAM ’78. Desde ese momento, con Antonio Merlo de títere, comenzó a manejar a su antojo la organización del Mundial. Una de las primeras medidas que le simplificó su tarea fue el decreto 1261 de abril del ’77: el EAM-78 puede mantener “reserva en la difusión de sus actos”. El vicealmirante se movió a gusto en la AFA, donde ya había colocado a su amigo, el abogado Alfredo Cantilo, y también respaldara, tiempo después, la candidatura de su sucesor, Julio Grondona. La dictadura, a diferencia de otros gobiernos de facto como los de 1955 y 1966, no intervino a la AFA. No hacía falta. Trataba discretamente con la FIFA que, en teoría, no acepta la intromisión de los Estados sobre sus países afiliados.
Muerto Actis, quien se negaba a la construcción de tres nuevos estadios y la central de Argentina Televisora Color respaldada por Havelange, Lacoste controló todo desde el EAM ’78.
Según sus cálculos, el campeonato Mundial costaría US$ 70 millones. Sin embargo, para la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas esa cifra trepó a US$ 520 millones (400 más que los pagados por España en la siguiente edición de 1982), debido a "gastos excesivos y desorbitados como, por ejemplo, comprar televisores a un precio superior al 280% respecto del de plaza", los sobrecostos en la construcción de ATC y tantos otros desfalcos, según lo denunció penalmente Ricardo Molinas. El gasto para la Copa fue a costa de más endeudamiento para el país. Según datos oficiales, ese año la deuda externa argentina tuvo un incremento de 29,10%, que la llevaba a un total de 12.496 millones de dólares.
Jamás se presentó un balance y no hubo sentencia firme en su contra. Lacoste murió en 1984, pero no nos adelantemos.



5. EL EQUIPO


Mientras tanto, las convocatorias realizadas por César Menotti en vistas de los amistosos faltando dos años para comenzar el mundial, fueron un serio problema para él y para varios de los mejores jugadores argentinos. River Plate venía de cumplir una excepcional campaña local en 1975 (luego de dieciocho años sin conseguir logro alguno) y por ese motivo, César Luis Menotti, decidió convocar a gran parte del plantel riverplatense (cinco jugadores: Ubaldo Matildo Fillol, Daniel Alberto Passarella, Juan José López, Norberto Osvaldo Alonso y Leopoldo Jacinto Luque) para disputar algunos cotejos amistosos. Pero los dirigentes “millonarios”, no prestaron a sus deportistas ya que éstos debían disputar la Copa Libertadores de América. Inmediatamente Menotti optó por no volver a convocarlos, hasta que Daniel Passarella y Leopoldo Luque decidieron tener una charla a solas con el entrenador, en una parrilla de Barrio Norte, de la que salieron reconvocados. Juan José López recordaría años más tarde: “ Quizás en ese momento me equivoqué en no juntarme a tomar un café con la persona indicada y explicarle porqué había tomado esa decisión ...”.
-¿Cómo definió la lista de 22 teniendo abundancia de buenos jugadores?-Hubo partidos muy importantes ante Francia, Inglaterra, Brasil, Alemania, Yugoslavia, Uruguay… Me dieron la posibilidad de medir los jugadores pensando en el Mundial. Quería armar un equipo y trabajar toda la semana y no esperar a que bajen de un avión directamente para competir. Esto lo podía hacer Holanda, ya que los jugadores están a dos horas de vuelo para reunirlos y hacía 5 años que se conocían. Yo tuve que dejar afuera a grandes jugadores que estaban en Europa. Preferí tener a mis jugadores en el país porque, a excepción de Kempes que era un fuera de serie, no había grandes diferencias.
El 1 de septiembre de 1976 se leía la resolución 309, que prohibía las transferencias internacionales de 66 futbolistas. César Luis Menotti los había elegido: Diego Maradona, Ricardo Bochini, René Houseman, Américo Gallego, Osvaldo Ardiles, Julio Villa y Daniel Valencia estaban en ella. En uno de los últimos pases, Norberto Alonso había sido vendido por River al Olympique de Marsella (Francia).
Finalmente, en los días previos al evento, se dio a conocer la lista de los elegidos. Quedaron afuera de la convocatoria, entre otros, Carlos Bianchi, Osvaldo Piazza, Rubén Ayala, Enrique Wolf, Víctor Bottaniz, Humberto Bravo y los número 10 Carlos Babington, Ricardo Bochini y Diego Maradona.
Norberto Alonso, número 10 e ídolo máximo de Ríver Plate, fue incluido y, como la numeración de las camisetas fue dada en orden alfabético, llevó en su espalda nada menos que el número 1.




6. Y SIGUIERON LOS EXITOS


Argentina se coronó campeón. Alonso jugó unos pocos minutos en la fase inicial. Lesiones y/o discusiones, según las fuentes, lo sacaron del plantel que nunca lo tuvo de titular.
Más tarde la FIFA premió al vicealmirante Lacoste como miembro del Comité que organizaría el Mundial de España, aunque se topara con una traba formal: el militar no integraba la comisión directiva de ningún club ni cumplía funciones en la AFA. Sólo era un confeso fanático de River Plate.
River era su patio trasero. Desde allí se tomó el derecho de reemplazar al DT Angel Labruna por Alfredo Di Stéfano, presionar a Ubaldo Fillol para que renovara su contrato por la suma que los dirigentes le ofrecían y poner a Norberto Alonso en la selección mundialista del 78. Su amigo Joao Havelange, sin embargo, le encontró la vuelta a aquel problema de los cargos. Entonces Lacoste reemplazó en la vicepresidencia de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) al fallecido Santiago Leyden, con lo que se le abrieron las puertas de la FIFA. El 7 de julio de 1980 lo designaron como vice de la entidad, donde llegó a ocupar seis cargos.