Saturday, July 30, 2011
El libro de Martín Palermo: Titán del gol y de la vida.
Monday, June 27, 2011
Borges y fútbol.
Saturday, April 30, 2011
Murió Ernesto Sábato (24.06.1911 - 30.04.2011).
Friday, October 8, 2010
200 años de Deporte Nacional.
Thursday, October 7, 2010
Universitario de Deportes festeja el Nobel de Vargas Llosa.
Thursday, May 27, 2010
Historias Mundiales.
Sunday, March 14, 2010
Murió Miguel Delibes.
Friday, January 29, 2010
Osvaldo Soriano Football Club
NOTA: LAS DECLARACIONES DE ENRICO REMMERT FUERON PUBLICADAS EN MIRADAS AL SUR.
Monday, January 11, 2010
The Fix, el arreglo de Declan Hill.
Saturday, September 12, 2009
Boquita: Martín Caparrós.

"No siempre iba a la Bombonera. Mi padre era un intelectual de izquierda que había descubierto que la cancha era una buena forma de entretener a sus dos hijos en sus tardes de domingo separado. Pero el Monumental le quedaba mucho más cómodo – más cerca, más fácil de estacionar y de ubicarse – y, pese a nuestros ruegos, solíamos terminar en la platea San Martín.Era un suplicio que tenía sus recompensas: allí vi por primera vez un Boca – Ríver. Era una tarde radiante y nos reímos mucho cuando Rojitas le robó la gorra al gran Carrizo: media docena de gallinas lo corrían por toda la cancha para recuperarla. Después el partido no tuvo mucha historia y, cuando faltaban cinco minutos, como siempre, mi padre nos arreó hacia la salida. Fuimos a comer algo y recién llegamos a casa horas más tarde. Mi madre estaba demudada: había escuchado, como todo el país salvo nosotros, las noticias de la catástrofe de la Puerta 12. Ahí descubrí que el fútbol no era sólo esos héroes que corrían detrás de la pelota, esos muchachos que gritaban sin parar, esas dosis de gloria y decepción que cada domingo renovaba."
Friday, July 24, 2009
Su viaje mas importante
Un borrador como adelanto del libro que Eduardo Cantaro está escribiendo sobre la historia de las Copas Mundiales de la FIFA.
[por Eduardo Cantaro]En el año 1923 la compañía Lloyd Sabaudo, adquiría un navío de lujo para unir los puertos de Génova y de Nueva York. Pocos años después la línea se amplió y el SS Conte Verde ya no sólo iba a Norteamérica, sino que también comenzó a mirar al Sur. En uno de sus viajes trasladó el desde Francia cuerpo del escritor argentino Ricardo Güiraldes, acompañado nada más ni nada menos que por Carlos Gardel.
El 18 de junio de 1930 el SS Conte Verde hizo, tal vez, su viaje más especial. Jules Rimet se había encargado de convencer a cuatro selecciones europeas de viajar al Mundial en Uruguay y había que trasladarlas hasta Montevideo. Los yugoslavos no eran problema, porque partirían desde el puerto de Marsella en el SS Florida y junto a ellos irían los egipcios. Pero los africanos llegaron tarde y se tuvieron que volver a Alexandría.
En el puerto de Villefranche-sur-Mer, Rimet esperaba con ansias la llegada del barco. Había partido del puerto de Génova hacía unas horas y en la terminal se habían subido los rumanos, que fueron a la Copa gracias a todo lo que se movió el Rey Carol.
El Rey rumano tenía poca popularidad de la buena en su país. Durante la Primera Guerra Mundial desertó del ejército y se escapó con una amante, Ioana Lambrino, que era hija de un General. Tuvieron un hijo (el Príncipe Mircea) y tras el escándalo los separaron.
Al año siguiente Carol se casó con la Princesa Eleni de Grecia y en 1921 tuvieron a su hijo, el Príncipe Mihali. Pero Carol seguía escapándose para encontrarse con sus amantes, entre ellas el amor de su vida, Magda Lupescu, por la quien abdicó a la corona. Magda era una apasionada de los deportes y le contagió el gustito a Carol. Por eso no le fue difícil a Rimet convencerlo para que lleve a su selección a Uruguay y además le venía bien levantar un poquito la popularidad con sus súbditos, interfiriendo en el juego que tanto apasionaba a su pueblo. En junio de 1930 volvió al sillón real, llamó al experimentado Costel Radulescu y se encargó de conseguir los jugadores para la selección.
Los rumanos eran bien amateurs. Trabajaban para ganarse el sustento (la mayoría en una petrolera inglesa) y además jugaban al fútbol. Carol se encargó de buscar a los mejores jugadores y convenció a sus patrones para que le cubrieran su puesto de trabajo durante 3 meses. A cambio, él mismo se encargaría de sus salarios. También le organizó una gran fiesta de despedida antes de que se fueran para Génova a abordar el SS Conte Verde. Junto a ellos subió un coro rumano que estaba de gira.
Una vez en Puerto de Villefranche-sur-Mer abordaron la selección de Francia, dos árbitros mundialistas (Thomas Balway y Henri Christophe) y Jules Rimet con su hija y la Copa creada por el escultor francés Albert Lafleur. Sólo faltaba Bélgica.
El 20 de junio la embarcación llegó a Barcelona donde estaban esperando los belgas, que habían viajado tren desde Bruselas, sumándose al resto de las delegaciones. También subió el árbitro más experimentado, John Langenus, que sería el encargado de dirigir los partidos más importantes. Rimet se aseguraba así que el Mundial tuviera participantes del viejo continente. En la cubierta de la lujosa embarcación había turnos para que los jugadores hicieran ejercicios durante los 15 días de la travesía y no perdieran el estado atlético. Los más pibes, como Lucien Laurent, se entretenían pateando una boina rellena con papeles. Nadie se perdió la típica fiesta cuando la embarcación cruzó el paralelo del Ecuador. Ni siquiera los pasajeros de la clase económica, que por poco dinero viajaban con comodidades absolutas, incluyendo agua corriente. Se pasaba del verano europeo al invierno sudamericano (muy cruel y duro, según la excusa que pusieron los italianos para el faltazo), y eso era una buena excusa para el festejo. El coro rumano también entretenía a los jugadores con sus angelicales voces y cualquier otra cosa divertida era buena para hacer pasar el tiempo que tras eternos once días, arribó a Rio de Janeiro, para que subiera la selección brasileña. Aún quedaban cinco jornadas más de viaje antes de llegar a Montevideo el 4 de julio.
Uno de los pasajeros tuvo una triste noticia al bajar de la embarcación. Un vocero se acercó al árbitro francés y le dijo: “Señor Balway, lamento informarle que ayer ha fallecido su esposa”. El devastador mensaje no desalentó al francés que se quedó, con una gran tristeza, a dirigir en la Primera Copa.
De alguna manera responsable por el suceso de la primera Copa Mundial de la FIFA (Rimet le repetía constantemente al Capitán que el barco iba a ser recordado por llevar la Copa), el SS Conte Verde siguió extendiendo sus viajes. La maravillosa China lo recibía constantemente en Shanghai, con viajes más fascinantes. Cuando se desató la Segunda Guerra, el puerto de Shanghai sirvió para esconderlo, ya que los japoneses se lo querían apoderar.
Para evitar esto fue desmantelado a fines de junio de 1943 por los mismos italianos. Pero los japoneses consiguieron el objetivo: lo restauraron, lo convirtieron en navío de guerra y lo rebautizaron como “Kotobuki Maru”, transformado la nave que había escrito cientas de historia en un portaaviones. Un año más tarde un Bombardero estadounidense B-24 no tuvo piedad del otrora Conte Verde, dándole un certero misilazo y enviándolo para siempre al fondo del mar…
Tuesday, March 24, 2009
Fatídico 24 de marzo

Una noche, a fines de noviembre, lo citaron a la Casa de Gobierno. Faltaban siete meses para que se jugara el campeonato mundial de fútbol y ya se habían terminado a tiempo los estadios, los hoteles para los periodistas visitantes, las autopistas rápidas, la estación que transmitiría los partidos a todo color…
Llegó a la cita casi a medianoche… Un edecán se le acercó y lo acompañó al salón donde los comandantes terminaban la cena. Se los veía nerviosos, contrariados. La mesa estaba cubierta por recortes de la prensa extranjera, caricaturas, grandes títulos sobre los campos de concentración clandestinos, las torturas y las cifras de personas desaparecidas. Una de las caricaturas representaba a la Anguila (Jorge Videla) con el bigotito de Hitler y el mismo mechón de pelo caído sobre la frente…
No queremos cansarlo, dijo. Ya usted habrá entendido para qué lo llamamos. Necesitamos su imaginación, su ayuda. Hay una campaña desatada contra nosotros, siguió la Anguila. Queremos frenarla cuanto antes. Falta poco para que el país entero se convierta en una vitrina ante el mundo. Van a juzgar con lupa todo lo que hemos hecho.
Supongo que han leído la última columna que publiqué en La República para refutar esa campaña infame. ¿Derechos y humanos? Un modelo de inteligencia, doc, como todo lo suyo, dijo el marino. Sin embargo, lo que usted dice sólo influye, por desgracia, dentro del país. Y el país ya está convencido. Entiende que cuando se ataca al gobierno se ataca a la nación. Lo que no podemos controlar son las calumnias de afuera. La campaña antiargentina, interrumpió la Anguila. Habrá visto los dibujos que tratan de ridiculizarme. Su columna ha sido traducida y enviada por nuestras embajadas a los diarios del extranjero, dijo el marino. Hemos ofrecido fortunas para que la publiquen. La mayoría nos ha contestado que no la quieren, ni aun como espacio de publicidad…
No es su culpa, doctor, terció la Anguila. Algunos extremistas se han fugado y están dando declaraciones que nos perjudican. Viajan por todas partes y nos difaman. Son incansables. Hasta la BBC de Londres ha difundido un documental lleno de calumnias…
A los subversivos no podemos correrlos con los manuales, dijo el marino. Aquí hace falta imaginación, le repito. Por eso lo hemos llamado. ¿Qué se le ocurre?...

Había conocido a Orson Welles en la plaza de toros de Toledo…
No necesitaba ver El ciudadano, sólo necesitaba unos pocos datos más sobre el personaje…
Si Welles obedecía sus órdenes, el documental sobre la Argentina pasaría a la historia como la Biblia del cine…
El jefe marino, dijo que aprobaba la idea si lo mostraban entrando al estadio con la viuda de Perón. La viuda estaba presa, y la escena debía filmarse en secreto. El jefe aéreo quería que la película empezara con un desfile de aviones de combate. La Anguila exigió que, en vez de los globos y las palomas, Welles pronunciara una oración pidiendo la bendición de Dios para la Argentina…
Llamó por teléfono a los agentes de Welles y poco después partió a Los Ángeles para concertar los detalles de lo que él ya llamaba la película del siglo… Welles lo esperaba en la galería trasera, junto a una enorme pileta en forma de riñón… Es sólo un documental, una fiesta de coser y cantar. Tienes que poner muy poca cosa, Orsten. Tu voz y tu mirada. Y tu nombre, Orson. Cuando termines, tendrás dinero para todos los proyectos que has dejado por la mitad… Lo que mi gobierno quiere es que nos hagas una gran película, algo que te devuelva a la historia… …Te hago un trato.
Yo (Welles) pongo mi magia en ese documental, tú me pagas con magia. Sigo sin entender, Orsten. ¿No entiendes? Te hago la película gratis, con el mejor mundial de fútbol que se haya visto, y tú con tus comandantes hacen aparecer a los desaparecidos.”
RELACIONADOS:
NI MUERTOS NI VIVOS, DESAPARECIDOS (VIDEO)
QUE PASABA EN LA SELECCION EL 24.03.76
Para profundizar sobre entonces pueden visitar la etiqueta MUNDIALES 78.
Friday, February 20, 2009
Bilardo, Fillol, Passarella y Maradona.
"Carlos Salvador Bilardo asumió la conducción de la Selección Argentina con la clara intención de imponer su sello táctico en el equipo. Al tomar nota del cambio de rumbo y del intento de diferenciacicón de su sucesor, César Menotti, aun dolido por la frustrada posibilidad de alargar por otro período sus ocho años al frente del fútbol albiceleste, empezó a atacar la nueva gestión. En ese marco, el hombre de la escuela de Zubeldía en Estudiantes de La Plata consideró que la pelea por imponer sus ideas necesitaba de jugadores que se transformaran en soldados militantes de su causa.Su primera jugada táctica fue anunciar como nuevo capitán del equipo a Diego Armando Maradona, que en España no había conseguido una actuación a la altura de las expectativas que se habían creado alrededor de su debut en un Mundial de mayores. Ese gesto, con vistas a un futuro que no parecía para nada sencillo, le permitió ganarse la confianza del Diez y ponerlo de su lado. Y, también, les avisaba a los “históricos” del ciclo anterior que se había producido un quiebre y que comenzaba otro proceso.
Bilardo relegó a los jugadores identificados con Menotti, Américo Rubén Gallego entre los primeros. Con algunos nombres la tarea no era fácil, dado el peso propio de varios de esos apellidos, forjados en jornadas de gloria. Este era el caso, sobretodo, de Daniel Alberto Passarella, uno de los pocos jugadores campeones del mundo en el 78 que dejó una buena imagen en el 82, pese al fracaso general de la selección, que terminó su actuación con tres derrotas y dos triunfos.
Passarella y otros pesos pesados como Ubaldo Matildo Fillol acusaron el golpe y, aun cuando fueron convocados para integrar la Selección, nunca dejaron de mirar a Bilardo de reojo. Mantenían una pulseada con el técnico, en la que ganaban posiciones cuando el equipo no conseguía buenos resultados, con lo que impedían que la nueva identidad futbolística se concretara en un buen funcionamiento colectivo. Además, lo provocaban en público con elogios al César en las que reafirmaban su condición de “menottistas”.
Grondona apoyaba con firmeza a Bilardo, el primer técnico que Don Julio designó investido ya como presidente de la AFA. A la vez, consideraba que el enfrentamiento con Menotti no justificaba la exclusión de jugadores con cualidades probadas en momentos decisivos. Antes del comienzo de las eliminatorias para el Mundial de México 86, se sentó a conversar con Fillol y Passarella, preocupado por el desafío próximo: “Tenemos que clasificar para el Mundial, necesito que le pongan el hombro a este equipo”, les pidió el presidente de la AFA. El arquero y el defensor se comprometieron a tirar para adelante, y aprovecharon para hacerle saber al jefe el malestar que les producía no sentirse respetados.
Bilardo, por su parte, no cesaba en su intento de crear las condiciones para dejarlos a un lado de una vez. Creyó encontrar su oportunidad en el hecho de que Passarella no pudiera llegar de Italia el día que empezara la concentración. El jugador, indignado, llamó a Grondona, quien le aseguró que no habría problemas cuando llegara, porque él en persona iba a arreglar las cosas con Bilardo. Passarella le hizo caso, armó sus valijas y disputó las eliminatorias como titular. En el partido clave, contra Perú, se dio el gusto de escuchar a todo el estadio cantar que “de la mano de Passarella todos la vuelta vamos a dar”, luego del empate en dos tantos que le otorgó a Argentina la clasificación. El partido había empezado con la lesión de Franco Navarro, el delantero más peligroso de los visitantes, tras una patada del marcador lateral de Estudiantes Julián Camino.
El rol decisivo de Passarella en las eliminatorias y el reconocimiento explícito de la gente no le torcieron el brazo a Bilardo, que mantenía abierto ese frente de debate con el ex capitán pese a que en la balanza pesaban más las críticas que los elogios a su gestión. Más aún, redobló la apuesta al reiterar que “el único titular” para su equipo era Maradona.
Una baja en el nivel futbolístico de Fillol fue la excusa para dejar a este fuera del equipo y apoyar con todo a Nery Pumpido. Pero Bilardo no tenía excusas para marginar a Passarella, quien viajó a México convencido de que iba a ser el líbero titular de Argentina. Y el técnico no tenía margen para impedirlo: en la temporada 85-86, el ex gran capitán había marcado once goles con la camiseta de la Florentina y se había convertido en el defensor que más goles hizo en un torneo en la historia del fútbol italiano.
Llegado al Distrito Federal, Passarella empezó a sentir molestias estomacales (similares a las de Branco?): se pasaba mas tiempo en el baño que en los campos de entrenamiento. La recuperación, que en principio parecía ser cuestión de días, no se producía, por lo que tuvo que ser reemplazado por José Luis Brown, un ex Estudiantes que para muchos había viajado solamente para cebarles mate a sus compañeros.
La extraña enfermedad de Passarella le permitió a Bilardo disputar el Mundial sin la tensión y la inseguridad que le generaba tener un enemigo en el equipo. Las cosas no podían ser mejores para el entrenador: Diego Maradona, a quien le había confiado la capitanía, fue la gran figura del Mundial...”
Ariel Borenstein, DON JULIO, págs 139 – 143, Editorial Planeta, 2001.
Thursday, February 12, 2009
Cambios de frente.


Yenny El ateneo puso a la venta esta semana el último libro de Walter Vargas, “Cambios de Frente” que fuera lanzado al mercado el pasado 26 de diciembre y que por problemas de índole informática (?) retrasó la tirada que viene de pluma afilada y no menos lúcida:
“Messi es una Ferrari varada en un rincón del pantano”.
“Demichelis tiene todo para ser un 2 extraordinario. Le falta enterarse de que todavía no lo es”.
“El desafío de Maradona: del grupete de nuevos ricos hacer un equipo”.
“Algunos entrenadores son como el té de boldo, no hacen bien ni hacen mal”.
“¿Los futbolistas tendrán algo entre la respuesta de cassette y el agravio pavote disfrazado de sinceridad?”.
Estas y otras sentencias podemos leer en Cambios de Frente, un compendio de misceláneas futboleras (128 páginas) que viene como la novedad de Ediciones Al Arco, prologado por Emilio Blanco, Eduardo Castiglione (“Tienen motivos, la literatura deportiva y el fútbol, para festejar: Vargas ha parido otra obra"), Ezequiel Fernández Moores (“Walter nos dice en pocas líneas lo que a otros nos llevaría un libro”), Fernando Pacini y Jorge Trasmonte (“El fútbol es mejor cuando lo piensa Vargas”).
Después de “Del diario íntimo de un chico rubio” y “Fútbol delivery”, Walter lanza su tercera obra futbolística que aun no leí y que por aquellos, me animo a recomendar sin temor a reclamos.
Para saber más de Walter Vargas (50) podés visitar esta nota que le hicimos en LPND.
Tuesday, February 3, 2009
Messi el niño que no podía crecer.


¿Por qué le gusta tanto la pelota?
No sé. Empezó a gustarme de chiquitito, como a todos los niños, y todavía disfruto mucho con ella.
¿Los goles más bonitos?
El que le hice al Getafe y también uno a México en la Copa América.
Más o menos a esa edad, cuando le preguntaron por un jugador preferido, usted respondió: “Mi hermano Rodrigo y mi primo Maxi”. ¿Nunca tuvo un ídolo futbolístico?
No, nunca tuve un jugador favorito, un ídolo. Cuando me fui haciendo mayor me empezó a gustar (Pablo) Aimar, admiraba su estilo de juego. Cuando jugué contra él, en Valencia, al final le pedí la camiseta.
¿Y Maradona?
Es el más grande.
¿Es verdad que su padre le compró un video con las mejores jugadas de Maradona?
Vi muchas veces los goles de Diego, pero no recuerdo quién me regaló el video.
Asignatura pendiente: ¿le gustaría jugar en el fútbol argentino?
Me gustaría disfrutar jugando en un club de mi país. Pero todavía falta mucho...
Esta y algunas otras preguntas por el estilo podemos leer en el último capítulo de “MESSI EL NIÑO QUE NO PODIA CRECER”, libro que Editorial Planeta acaba de editar en Argentina, cambiando el azulgrana de la portada original (presentada en España en mayo de 2008) por el criollo celeste y blanco.
Luca Caioli (autor) es italiano (Milan, 1958) y periodista con experiencia en prensa y televisión (L'Unitá, Il Manifesto, La Repubblica, La Gazzetta dello Sport ). Vive en España desde 2001, donde ya presentó libros semejantes sobre Ronaldinho y Zidane y es corresponsal de SKY Italia, escribe del Barça y del Madrid para el Corriere della Sera.
Podemos encontrar la oferta de MESSI… + “EL MEJOR LUGAR DEL MUNDO ES AQUÍ MISMO” (Santos Torres) por 32 euros. O el combo con “EL NO TAMBIEN AYUDA A CRECER” (Alava Reyes y María Jesús) por 25 euros. O, más económico, en dupla con “LA CASA DE LOS DIAS” (Pinto Martin) por 24.50 euros.
Acaso cuando Messi escriba los capítulos de su madurez futbolística no queden ejemplares de esta edición.
Thursday, November 20, 2008
Voetbal in een vuile oorlog

El próximo lunes 24 de noviembre sale a la luz “Voetbal in een vuile oorlog” (Fútbol en una guerra sucia), libro escrito por los periodistas holandeses Marcel Rozer e Iwan Van Duren, editado por la revista Voetbal Internacional (Editorial May Verkamman) y que continúa, después de 30 años, con la saga investigativa sobre el trasfondo político del Mundial 1978. Bajo el disparador de preguntarse por qué aquella selección naranja de los ´70 perdió dos finales consecutivas con los anfitriones (Alemania 74 y Argentina 78), los autores – dicen – recorren un camino de investigación que demandó varios años y que les permitió develar, entre otras cosas, como el régimen del General Videla abusó de la publicidad que le reportó la organización del campeonato mundial y las responsabilidades del estado holandés en el viaje de la delegación a Argentina.
La idea original del lanzamiento de la publicación fue la tradicional espera de una fecha conmemorativa: el 30º aniversario de la clausura del torneo que se cumpliera el 25 de junio pasado (2008). Pero la editorial rediseñó el lanzamiento postergando la fecha a partir de la respuesta dada por el secretario personal de la princesa Máxima Zorreguieta a la (acorralante) invitación para una presunta presentación del libro: “un 50% de posibilidades” de que la princesa aceptara, “ella lo verá como un gesto humanitario y no como un acto político… ella no escapa a esta cuestión”.
Como Máxima no puede asistir a ningún acto sin la aprobación del Estado holandés, esperaron la respuesta definitiva de la Casa Real de Orange que confirmó su asistencia para el lunes 24.
Entonces (recién entonces) el diario De Volkskrant publicó el artículo bajo el título “Máxima no teme a un libro polémico”, que comienza con un “El hecho de que Máxima haya accedido al pedido de la editorial May Verkamman es destacable” y continúa explicando por qué fue invitada la princesa al lanzamiento de un libro de fútbol y política.
Máxima Zorreguieta, cuyo currículum para ser (particularmente en Argentina y) mundialmente famosa empieza en su casamiento con el príncipe Guillermo I de Orange y continúa con sus hijos para terminar en que se hace querer por su carácter alegre y el dominio de su nueva lengua, es hija de Jorge Zorreguieta, secretario de Estado (agricultura y ganadería) del gobierno de facto en cuestión durante sus años más oscuros (1976-1980), gestador del mayor genocidio conocido en Argentina, devenido de su previo puesto de secretario en la Sociedad Rural desde donde conspiró contra el antecesor gobierno democrático de Isabel Perón.
De ahí que los parlamentarios holandeses no le permitieran asistir a la boda de su propia hija con el príncipe en 2002, aduciendo que no podía estar ajeno al plan de exterminio llevado a cabo por el régimen del que formaba parte.
Pero en estos tiempos de fama inconsistente y retroalimentable entre medios multiplicados al instante, es posible que con una frase, una nota periodística y un evento de algunos minutos, la princesa de pasado ignoto se desmarque de la situación: “El pasado es de mi padre y yo soy yo”.
Una vez que la editorial obtuvo el “sí” se dispuso al resto: Leopoldo Luque y luego Nora Cortiñas, presidenta de la Línea Fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, que vio por última vez a su hijo Carlo Gustavo el 15 de abril de 1977, también aceptó la invitación diciendo que “la presencia de Máxima es una forma de asumir que su padre estuvo involucrado” y al mismo tiempo, “una forma de reconocer a los jugadores holandeses, que tuvieron gestos muy grandes con nosotros y que no quisieron recibir las medallas del segundo puesto”.
Con todo, la presentación se hará en el Palacio Noordeinde de La Haya, a puertas cerradas y en un grupo muy reducido de personas.
Esperamos que el contenido sea, cuando menos, un correlato de impacto de la movida mediática bien elaborada por la editorial.
Vale recordar que por aquellos días, hasta cuando se publicó la famosa carta apócrifa de Krol en “El Gráfico” donde decía a su hijo que los militares disparaban flores de sus fusiles, el enterado embajador holandés en Argentina, Van den Brandeler decía que Videla era un “hombre de honor”.
Daniel Passarella se negó a hablar y Ubaldo Fillol quiso cobrar por la entrevista. Pero los testimonios de varios jugadores holandeses, Leopoldo Luque, Mario Kempes y César Luis Menotti (“una de las entrevistas más impresionantes que hice durante mi visita a Argentina”, según Rozer) podrán leerse en “Voetbal in een vuile oorlog” (Fútbol en una guerra sucia), título que, desde el vamos, suena complejo.
En algún lugar puede pensarse que es más fácil hallar datos de 4600 años antes de Cristo que de 1978. No obstante la investigación continúa.
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Tuesday, October 28, 2008
Bambino Veira, personaje de Buenos Aires.

El libro que el Bambino relanzó firmando ejemplares este viernes 24 de octubre 08 en el Ateneo Gran Splendid (vayan a ver esa librería hecha en lo que fuera un teatro) ya fue presentado en la fecha de su publicación en Módena (frente a la Facultad de Derecho) donde, en compañía de Mauricio Macri, Miguel Russo y el sapo Villar entre otros, dijo "En mi infancia en Parque de los Patricios soñaba de chico con ser jugador de fútbol. Después vinieron los buenos momentos, los malos, los dolorosos".El libro es realmente inclasificable (en algunas librerías no tiene clasificación y en otras está bajo el rótulo de “humanidades”), ameno, llevadero y no menos confuso. Escrito por Damián Pussetto y Hugo Rey, periodistas cuyos nombres no figuran en las cubiertas del libro ni en los agradecimientos del Bambino (agradece a Carlos Abdo “generador de esta idea”, y a los prologuistas Víctor Hugo Morales y Fernando Niembro, quién llega a escribir en su lamentable prólogo que “jugaba igual que Maradona” y que le faltaron “representantes que, como en el caso de Diego, lo ayudaron, enderezaron su carrera, lo lanzaron al mundo”).
La edición es de buena calidad y está cuidada en todos los detalles. De estructura cronológicamente lineal, el texto es llano, sencillo (por momentos, demasiado) y claramente dirigido a un público ajeno al hábito de la lectura casi menos como un libro que como un objeto.
Se cuentan los periplos del Bambino como jugador y entrenador mixturados con un completo repertorio de anécdotas (que sin la expresión y el tinte de su voz pierden efecto) y con un mechado desfile de nombres de la farándula que llevan al personaje al borde del surrealismo, tal confeso hincha de Huracán idolatrado por la gente de San Lorenzo.
Lo mejor del libro es, en nuestra modesta opinión, el prólogo de Víctor Hugo Morales (“El Bambino volvió de donde no retorna nadie, salvo hacia una vida de bajo perfil y en los márgenes de la sociedad. Se alzó por encima de las improbabilidades convenidas. Y se sentó en los sets de la televisión, y volvió a la línea de cal, y fue nuevamente noticia.”)
Tuesday, September 30, 2008
Walter Vargas: entrevista.


El flaco Poletti es recordado “por su noche de furia contra el Milan en
A la luz de los tiempos cyber y del videoclip, Diego ¿no va en dirección a ser el “dopado” autor del gol a los ingleses?
-Probablemente la grandeza de Maradona lo ponga a salvo del brutal malentendido. Ma non troppo. Hoy mismo hay más de cuatro que suponen que Diego no es más que un señor morocho, retacón, que juega fútbol de salón y es proclive a cierta incontinencia verbal. Después de todo hay quienes toman como primer dato que Beethoven haya sido sordo.
En el libro no hay un apartado bajo el título de Houseman. Si tuvieras que acercarlo en el tiempo ¿estaría más lejos de Caniggia o de Ortega?
-Encuentro a Houseman bastante superior a Caniggia y a Caniggia bastante superior a Ortega. Los tres, subrayo, extraordinarios. Que no le haya dedicado a René una página en Fútbol Delivery lo atribuyo a una flagrante injusticia. Por el camino del despiste o de la distracción, pero injusticia al fin. Van mis disculpas al prodigioso saltimbanqui que, como bien observó Babington, gambeteaba en el aire.
Uno de los textos que más aplaudimos es “Mascherano”. ¿Por qué luce tanto en la selección actual siendo intérprete de un rol que no luce?
-Mascherano luce tanto por dos razones: 1. Es un número 5 excepcional, está sobrado en recursos y en temperamento; 2. Es uno de los pocos, por no decir el único, a quien la camiseta albiceleste pone en dichoso trance. Hablo de un guerrero.
A la elegancia, Gago le fue sumando despliegue y lucha. Quedó algo menos elegante ¿Adonde apunta el estilo Gago?
-Gago está en una transición y por definición las transiciones son de derivaciones insospechadas. En principio no veo contraindicaciones entre “Pintita” y un doble cinco que además de gambetear y tocar contribuye con el pico y con la pala. Ya lo postulaba Ernesto Guevara: endurecerse sin perder la ternura.
Redondo ¿fue el mejor cinco argentino de los últimos 30 años?
-Ese es el puesto que más dudas me generó a la hora de elegir mi cinco ideal. Pensé en Gallego, pensé en Batista, pensé en Marangoni, pensé en algún otro y pensé, sobre todo, en
“El Román de la reserva de Boca, un chiquilín esmirriado que amasaba la pelota más de la cuenta pero nadie tenía tiempo de reprochárselo porque sucumbía al gozoso encantamiento”. Bien describís que su carrera pasó por diferentes momentos (buenos como en el Villarreal, malos como en Barcelona o sólidos como en el Boca de Bianchi).
El Román de hoy continúa amasando la pelota más de la cuenta. ¿No será que su derrotero futbolístico dependió menos de una evolución en su juego que de la calidad de los grupos a los que supo adaptarse?
-Dependió y depende de las dos cosas, pero, ahora que ustedes me invitan a pensarlo, en Riquelme encuentro a una especie de minimalista: tiene pocas virtudes y pocos defectos, pero eso sí, todo en un máximo de concentración, todo en un máximo de intensidad, todo en el punto de la máxima pureza. Por eso puede ser tan majestuoso y, a veces, tan decepcionante.
Bien decís que Messi “debe entender la diferencia entre propia confianza y narcisismo”. Cruyff agrega que si repite una y otra vez esas hábiles arremetidas dejan de ser sorpresivas y Diego que es “Deportivo Messi”. Pero si eso, sólo eso, hecho muy bien – por supuesto – le dio los réditos que ya tiene y a los que no piensa renunciar ¿hacia dónde evoluciona Messi (21)?
-¿Quién puede saber hacia dónde evoluciona Messi? De a ratos parece el dueño de las mejores respuestas para las peores preguntas y de a ratos parece un adolescente tardío, ensimismado y obstinado. Lo que me inquieta es la posibilidad de que se enamore de lo que hasta aquí ha conseguido en términos de juego, de dinero y de fama. La vieja disyunción entre la cabeza del ratón y la cola del león, con un añadido sustancial: Messi dispone de la extraordinaria posibilidad de devenir cabeza de león.
A nuestros ojos Beto Márcico fue uno de los mejores delanteros vistos. Quitando la sombra de Maradona ¿por qué no fue el hito que pudo haber sido?
-Misterios del fútbol, misterios de la vida. Tal vez, en plan de pura conjetura, por la suma de haber empezado tarde, de haber brillado en Ferro y en Francia pero sin la bendición de la tevé globalizada, por no haber gozado de la estima de Bilardo, por no haber estado en un Mundial… Y tal vez porque jamás terminó de creerse que jugaba tan endemoniadamente bien.
Palermo ¿se nace o se hace?
-Palermo se nace pero lo que nace crece, persevera y muta. El escultor nada añade a la piedra: su arte está en quitarle. Los goleadores como Palermo son mejores que sí mismos en la medida que disminuyen los efectos colaterales de su impronta. Entonces, se nace… y se hace.
¿Batistuta o Crespo?
-Dos grandes delanteros. Me encantaba el primer Crespo (el de River, no el que triunfó en Italia, el doble de complejos vitamínicos y la mitad de sesera) y respeté soberanamente al Batistuta definitivo. Ninguno terminó de emocionarme y a ninguno evoco con nostalgia, pero en tren de elegir me quedo con Bati.
Si te levantás y lees de tapa deportiva “Bielsa inicia su tercer ciclo al frente de la selección argentina” ¿qué te pasaría?
-Honestamente, sería una excelente noticia, salvo que coincidiera con el momento en el que Bianchi estuviera dispuesto a aceptar o Simeone llegara a su punto de cocción.
Felicitaciones por Fútbol Delivery, un compendio de fútbol, sencillez, precisión y buenísima observación. ¿Cómo se gestó?
-Muchas gracias, son ustedes muy generosos conmigo. Fútbol Delivery se gestó tomando apuntes en un par de cuadernos, almacenando en la cabeza algunas ideas más o menos dispersas y atendiendo la cariñosa invitación de Marcos González Cezer y Adolfo Boccalatte, los mentores y editores de Al Arco. El resto fue sentarme a escribir, por lo regular en las madrugadas, con el deleite del caso y la perturbadora sensación de que los conceptos se me escurrían entre los dedos y las palabras no me alcanzaban. Al fin seguí el consejo que Borges había recibido de Alfonso Reyes: publicar para no tener que pasarse la vida corrigiendo el borrador.
Walter Vargas nació en La Plata en 1958. Es periodista, escritor y psicólogo social. Ha publicado los poemarios Regreso del llanto (La Península, 1988) y Perchas Flojas (La Viñeta, 1991). Su relato La Nueva Soledad fue seleccionado en la antología Diez relatos cinematográficos (Biblos, 1998) y participó con su ensayo Fútbol: opiniones y merodeos, en la compilación deportiva Jugados (Eudeba, 1999), dirigida por Víctor Hugo Morales. Trabajó en Clarín, Página/12 y El Cronista, entre otros medios, además de ser comentarista de Víctor Hugo Morales en las transmisiones deportivas de Radio Continental. Es columnista del diario deportivo Olé, La Gaceta de Tucumán y la agencia de noticias Télam y periodista de boxeo de la señal de cable ESPN. Fundó la revista de psicología Campo Grupal y fue docente en el Círculo de la Prensa y la escuela del Círculo de Periodistas Deportivos. Es coordinador de la Tecnicatura Superior de Periodismo Deportivo del Instituto Superior Lo Grupal, Hoy, de City Bell. Con el cuento Uno menos, participó el libro De Puntín, el primero de Al Arco.


















