[nota publicada en FUTBOL TOTAL.MX.COM]

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Se ha hablado mucho de que estos dos partidos significaran el punto de quiebre para el equipo de Marcelo Bielsa. Si sale bien parado es casi seguro que iremos a Sudáfrica a jugar.
Todos esperan que Chile le robe puntos a Ecuador allá y con Argentina no esperan nada, da lo mismo lo que pase, pues nunca le hemos hecho daño a los trasandinos.
Tengo la seguridad de que Bielsa y sus pichones harán la gracia en Quito. El ánimo de los del Guaya está por las nubes y eso que aún no han hecho mucho –9 puntos en 8 partidos- y eso les puede pasar la cuenta. Además, el rosarino no se equivoca dos veces, ya aprendió la lección de Brasil.
Es por eso que consideró que el ‘punto de quiebre’, que tanto se menciona acá, será en el Estadio Nacional contra la poderosa albiceleste.
Ecuador por más que haya ido a dos mundiales seguidos, que tenga un plantel consolidado y demás logros, nunca ha sido un equipo de real peligro para nosotros.
Acá siempre le ganamos y de visita empatamos o perdemos, porque nunca, pero nunca hemos querido ir a ganar allá, siempre nos resguardamos esperando en ataque artero del único delantero nominal. La fórmula del pelotazo no le ha dado malos resultados a Chile, pero de jugar a jugar nunca lo hemos hecho.
Tengo la confianza de que con Bielsa nos traemos puntos. Con las manos vacías no volvemos. El avión se traerá a los jugadores, los sueños del mundial y, al menos, un punto que desagradaría al Loco.
Con Argentina la cosa es distinta. Gran parte de los 70 mil chilenos que irán al partido lo harán para ver en vivo y en directo a Messi y compañía. No tienen confianza en que Chile ganará, después de todo, nunca lo hemos hecho por los puntos, siempre es una paliza y de vez en cuando un empate mezquino.
Ahora tenemos tres equipos sobre nosotros en las clasificatorias a Sudáfrica 2010: Paraguay, Brasil y Argentina, quienes, irregulares o no, están por sobre nuestra selección y, justamente, a esos tres equipos no hemos sido capaces de hacerles un mísero gol en lo que va de competencia. Con Paraguay y Brasil 0 – 3 de local, con Argentina 2 – 0 de visita, la tarde de los de Riquelme.
Perdimos y no es que no hayamos tenido oportunidades o que salimos a especular. Suazo contra Argentina perdió una al principio, lo mismo con Brasil, lo de Paraguay fue el partido más malo de la era Bielsa.
Confianza. Ese es el concepto, saber que son capaces de hacer daño a cualquier rival, saber que están trabajando de verdad, que tienen al mejor DT del mundo y que él se la juega a mil por ellos. Soy de la idea que si Suazo demuestra que puede hacerle goles a cualquiera, si Sánchez puede dejar vomitando a su marcador, si Mark González se come la banda izquierda, si la defensa deja sin opción a Messi y su orquesta, si Vidal es capaz de quitar y emprender el ataque, si Matías Fernández vuelve a ser el mismo mejor jugador de América y le hacemos daño a Argentina, si los hacemos ver más mal que contra Perú Sudáfrica estará a un paso.
No digo que ganemos, no es necesario. Lo que falta es que los jugadores se den cuenta que son capaces. Hasta hoy le hemos ganado a los de siempre y hemos perdido con los mismos. La única diferencia fue ese empate con Uruguay en Montevideo nada más.
Ahora que leo esto se me vino a la cabeza la arenga de Bielsa antes de salir a jugar con Colombia: “Mírense las caras y vean la clase de jugadores que son, se han roto el alma trabajando una semana muy fuerte y duro, en doble jornada, encerrados en Pinto Durán y sin la posibilidad de estar con sus familias. Somos una de las selecciones que más entrena en Sudamérica y ustedes son un grupo muy bueno. Este es un partido muy importante, pero salgan a jugar lo más tranquilos y sueltos que puedan, porque tenemos equipo para ganar”, lo único que faltó decir es que tenemos a uno de los mejores entrenadores del mundo, pero Bielsa no lo puede decir la demostración fue el baile que le dimos a Colombia.
Ahora el miércoles seré un chileno más gritando por su selección, pero estaré esperando esa luz de esperanza, esa luz mal vista que nos hace creer que somos los mejores del mundo, pero que de verdad necesitamos… por el momento tenemos al mejor DT del mundo y hay muchos que nos envidian por eso.
[walter fonseca]
Recordando que fue un mundial sin sorteo ni fase de clasificación ni certeza de disputa (por falta de presupuesto para el viaje o a modo de protesta por el modo de elección de la sede, muchos participantes se bajaron a última hora), para la cita especial se trabajó en una pelota fácilmente distinguible: marrón oscuro, como las pelotas clásicas, formada por gajos rectangulares unidos en una costura exterior de nylon fuerte; las mismas que hicieron llevar boinas a muchos jugadores de entonces para atenuar la situación del cabezazo.
Tan diferentes eran los balones que la controversia inicial de la final radicó en el balón con que se jugaría el partido. Después de no pocas discusiones se acordó jugar el primer tiempo con la pelota “argentina”, cuyos dueños ganaron el parcial 2-1 y el segundo tiempo con la “uruguaya”: los locales terminaron campeones ganando 4-2.
UNA HISTORIA DE LA PELOTA DE FUTBOL - PARTE 6
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UNA HISTORIA DE LA PELOTA DE FUTBOL - PARTE 1
A no confundirse: Basile no está a condición de urna. Riquelme depende de su dedo como su dedo del dedo de Grondona. Mientra tanto el periodismo "especializado" le pega sin presentar demasiadas alternativas. Por caso, en nuestra modesta opinión, Heinze estuvo bien reemplazado ante Perú, Abbondanzieri bien sustituido por Carrizo y Riquelme bien separado, al menos por el momento.Allí, en la interiorana Ponte Nova, donde creciera gambeteando sacerdotes del monasterio, empezó su trajetoria de glorias y lamentos, más Rei que Pelé, Reinaldo José de Lima.
A los 16 ya ponía em extasis la hinchada que lo seguía em cada partido de Atlético Mineiro. En el Mineirão, o Maracanã, lo que alla estaban si olvidaban de los otros 21 jugadores de la cancha, las miradas estaban em Reinaldo. Sus dribles, aunque sin toca el balón, sus difiniciones cirurgicas...mismo antes de receber la pelota, el Rei ya sabía cual sería el fin de la jugada, donde se la ubicaria en el arco para la alegría de la gente.
Todavia por el Galo no hubo quien pudese evitar los goles del Rei: 255 em Primera, otros 54 en
Aquella explosión del 77 terminó llevándolo, frontera mediante y dictadura hermanada, a la selección brasileña que participara del Mundial 78...
Politicamente incorrecto para los conceptos de entonces, los hombres de farda dificultaban la vida de Reinaldo em la selección de Brasil, igual que sus lesiones en las rodillas por las patadas de defensores que no tenian otra manera de frenalo: por el Scracth fueron solamente 14 goles en 6 partidos.
Antes de despedir al plantel que viajaba al Mundial 78, el entonces presidente brasileño, gral. Ernesto Geisel, le pidió expresamente a Reinaldo que se dedicara mas a jugar al fútbol que a hablar de política, que ese asunto lo dejara para ellos (los militares).
“O presidente me chamou para o seu gabinete e foi direto em um tom de militar. Diza: ´quem da política é a gente, vocè cuida de jogar futebol. Deixa que da política, cuidamos nós”
Y en efecto, Rei no habló de política: sólo gritó su gol contra Suecia en Mar del Plata con el puño izquierdo en alto (03.06.78, 1 a 1 com os punhos cerrados no ar, imitando o gesto feito pelos ´Panteras Negras´ ao subirem no pódio na Olimpíada de 1968, no México)
“Eu imitei aquele gesto feito pelos norte americanos, más nao com una intencáo revolucionária, e sim, com um aspecto político, apoiando o socialismo”.
“En aquella Copa del Mundo la comisión técnica era una comisión militar. El director de la Confederación Brasileña de Deportes de la época, André Richer (secretario gral del Comité Olímpico Brasileño), me recomendó, me aconsejó no hacer ese gesto. El decía que era un gesto revolucionario, un gesto político, un gesto de socialismo” (nota a Geneton Moraes Neto, 22.06.08).
Rei no oyó demasiado pero después de levantar su brazo izquierdo, sus rodillas le negaron el resto del Mundial: jugó el 7 de junio su segundo partido (España 0 a 0) y reapareció en el segundo tiempo del partido por el tercer puesto (Italia 2 a 1). Argentina saldría campeón al día siguiente después de ganarle la final a Holanda y haber dejado en el camino a Brasil por diferencia de gol en la etapa anterior.
Sin chances de jugar la mayoría de los partidos, Reinaldo sufría en la concentración brasileña, hasta que un día la pasó lo que pasó: allí mismo recibió una carta sin remitente y fechada en Venezuela en la que se encontró con una gruesa denuncia sobre la complicidad entre las dictaduras de ambos países, un informe sobre violaciones a los derechos humanos en el marco del Plan Cóndor y datos sobre las sospechosas circunstancias de la muerte del ex presidente constitucional brasileño, Juscelino Kubitschek, en el accidente de tránsito del 22 de agosto de 1976.
Haciendo honor a la recomendación de Richer, guardó absoluto silencio y la carta en el fondo de su valija hasta que regresó a Brasil. De importancia militante, entregó la carta a Luis Gonzaga do Nacimiento Junior, Gonzaginha, cantante y compositor amigo que estaba censurado por el régimen militar.

Con la misma convicción que llegaba al arco rival o tiraba un caño, el mayor goleador de la historia del Mineirao (153), acaba de desenterrar esas historias del Mundial ’78 que siguen confirmando la tesis del estricto control militar sobre el mundo deportivo y cómo las dos dictaduras se complementaban en la rigurosidad vigilante.
Hoy, con algunos kilos de más, la cabellera más canosa y a los 51 años (tuvo que retirarse a los 28), Reinaldo es recordado, además, como un luchador que defendía el regreso de la democracia a Brasil, un jugador comprometido como aquellos que, a principios de los 80, también reclamaban elecciones desde el Corinthians, (democracia corinthiana) con Sócrates a la cabeza.
Al colgar los botines, la lacuna anteriormente tapada por la alegría del fútbol, ganó el efecto anestésico y cruel de la droga. Pero como si fuera un defensor más que quedara en el camino, “la blanca mujer” tampoco pudo vencer el Rei. Hoy es concejal en el escenario político de Belo Horizonte.