Saturday, March 1, 2008

Mascherano en Liverpool.

No hizo falta que estuviese abierto el libro de pases. El Liverpool FC compró el pase del jefecito a la empresa Media Sports Investments y Javier Mascherano firmó el contrato que lo liga al club durante los próximos cuatro años por unos 18 millones de libras (u$s 35.700.000).

Nueva camiseta de Vélez.

[Por Wilde]Presentación: 6 de marzo 2008, 19.00 horas, Palais Rouge, Palermo, Buenos Aires.

Friday, February 29, 2008

Argentinos en el Atleti

Desde Getafe, en el área metropolitana madrileña, cerca del Cerro de los Ángeles, centro geográfico de España, recibimos a Pablo, editor del weblog “El fútbol de Pablo” próximo a cumplir un año en la blogósfera deportiva.


Para cualquier seguidor del Atleti, Argentina significa gloria, historia y memoria. Entre el sufrimiento, la pasión y el grito desenfrenado, queda la huella intacta de decenas de futbolistas argentinos que no sólo se dedicaron a vestir la rojiblanca sino que tuvieron por oficio el engrandecerla.

Dice una de las estrofas más sonadas en las gradas del Calderón que "Al besar la red un gol de Ayala, una voz salió de entre las gradas… ¡Atleti!", y es que en numerosas ocasiones, Atleti y Argentina han conseguido ser la misma cosa.

El gol de Ayala ante Independiente en el 74 no es si no la muestra más latente de la grandeza que un día tuvo mi equipo y que ahora lucha desesperadamente por recuperar. Campeones del mundo y finalistas de una Copa de Europa en cuya final tuvimos que lamentar las bajas del propio Ayala, de Ovejero y de Panadero Díaz, guerrilleros de ambas áreas que dejaron parte de su piel y sus nudillos en Escocia después de una épica semifinal ante el Celtic.

Aunque todo aquello, para mí, no son más que maravillosas historias salidas del recuerdo imperturbable de mi padre. Mis recuerdos verdaderos viajan a épocas más recientes. Aquellos tiempos en los que Cabrera, goleador de raza, acompañaba en la delantera a un Hugo Sánchez precoz que ya comenzaba a enseñar los dientes. O pocos meses después, cuando un Atlético engarzado en el área por el aguante del Pato Fillol se plantó en la final de la Recopa de Europa para disputarle un pedazo de sueño al imparable Dínamo de Kiev. O aquella imborrable victoria por cero a cuatro en el Santiago Bernabéu ante Madrid más fluido que jamás he visto, mientras el Flaco Menotti impartía su cátedra sentado en el banquillo.

Aunque para cualquier Atlético de cuño más reciente, no existe evocación argentina más memorable y sentimental que los gritos de celebración del Cholo Simeone. Para los atléticos, Simeone representó la voz del pueblo, el embajador idóneo del sentimiento colchonero. Su pierna fuerte, su mano en el corazón, a medio palmo del escudo, su sonrisa de niño malo y sobre todo, su entrega continua en cada partido. Los enemigos aclaran que no fue un virtuoso. No le hizo falta, le bastó sentirse atlético para que todos aprendiesen a adorarle.

Y es en estos tiempos de hambruna cuando nos acordamos de aquel espíritu. Un espíritu que hoy intenta viajar desde las manos infructuosas de Leo Franco hasta los pies goleadores de Maxi Rodríguez. Y mientras uno y otro intentan recuperar el nivel que cierto día les proporcionó prestigio, todos andamos boquiabiertos ante la majestuosa habilidad del Kun Agüero. La necesidad de este Atlético de hoy por crecer, encontrar el fútbol y ganar, pasa, en primer lugar, por mantener en la plantilla a nuestro número diez. Un futbolista especial, de esos que encuentran el espacio en mitad del vacío, de esos que encuentran el gol entre una maraña de piernas, de esos que con el tiempo pasan a ocupar el salón de la fama. Otro de esos futbolistas argentinos que, como Griffa, Madinabeytia, Heredia o Ayala, hicieron del Atlético de Madrid un equipo de referencia a nivel mundial.

Pablo.

Wednesday, February 27, 2008

Fútbol argentino: Clausura 08.


A partir de la década del 90, cuando el contexto mundial y las fluctuaciones económicas desvelaron y acentuaron la brecha entre ricos y pobres, no pocos ámbitos cambiaron. En nuestro país, adjunto el sello corrupto del funcionario público, se vivieron momentos muy desagradables bajo increíbles discursos que diagnosticaron imposible el cambio sin trauma; los ahorros de miles de ciudadanos fueron incautados por las sedes de los bancos extranjeros cuando la devaluación del peso frente al dólar, mientras la policía reprimía con gases lacrimógenos y los cacerolazos y saqueos se contagiaban en las grandes ciudades.
El fútbol no puede ser ajeno. El pico de tensión se vivió en 2001, cuando Rácing daba una desapercibida vuelta olímpica después de 35 años mientras renunciaba el presidente de la Nación con la Plaza de Mayo tomada y al cabo de una semana pasaban cuatro presidentes por el sillón de Rivadavia. Pero, obviamente, el cuadro de situación estaba configurado en tiempos de la presidencia anterior, iniciada cuando caía el muro de Berlín.
Desde entonces el fútbol mundial viene sufriendo enormes cambios en su estructura económica. Del mismo modo, la desvelada y enfatizada brecha entre ricos y pobres dio lugar, por ejemplo, a publicar la pretensión exclusivista del G14 en pos de competitividad, a la reformulación de contratos publicitarios y televisivos que adquirieron proporciones desconocidas y desmesuradas, a demandas, objeciones e indemnizaciones por jugadores de equipos y selecciones, a cotizaciones bursátiles o a la directa venta de clubes a grupos empresarios: un producto llamado fútbol.
Así vemos hombres multimillonarios haciéndose de los clubes ingleses y grupos inversores multinacionales dispersos e infiltrados en el mercado futbolístico que ya no tiene bandera.
Y como todo efecto de globalización es un movimiento centrípeto no podemos desde aquí ver más que las partidas de una selecta materia prima que va a conjugarse en el concierto futbolístico de elite y de mercados tan emergentes como exóticos. Así el fútbol argentino ha adquirido su nueva identidad de cantera internacional. Si bien Brasil acaba de superar su propio récord trasponiendo la barrera de las 1000 exportaciones anuales, la proporción por habitantes hace de Argentina la cantera más fecunda y principal exportador de fútbol del mundo. Líder en cinco de los últimos siete campeonatos mundiales juveniles, Argentina perfecciona y acelera (paradoja), el circuito en serie de la producción de jugadores para la siempre inminente venta al exterior que permite la financiación de los clubes. Sin embargo los clubes – al menos la inmensa mayoría - viven más cerca de la pobreza que de la prosperidad. Y sin embargo el torneo argentino es considerado entre las cinco ligas más competitivas del mundo.

Tuesday, February 26, 2008

Sin resultados.

"...cuando ya lloramos por el desconsuelo que sentimos de haber entrado en este vasto teatro de locos."
William Shakespeare, El Rey Lear, Acto IV.

Sunday, February 24, 2008

TAPA Nº16



ESTUDIANTES: 3 jugados, 3 ganados, puntaje ideal, goleada y Verón.
VÉLEZ: 3 jugados, 3 ganados, Balvorín goleador.
LANÚS: una goleada de 5 a 1 a Colón para demostrar quien es el campeón.
RIVER 2 SAN LORENZO 0: Simeone le ganó a Ramón Díaz.

Friday, February 22, 2008

San Lorenzo de América.

San Lorenzo volvió a no ganar y ya no sorprendería sino una victoria. Por la Copa Libertadores de América, después de haber caído de visitante en Caracas (Venezuela), se llenaron las tribunas locales del Nuevo Gasómetro para sumar de a tres y volver a salir de visita, en la próxima fecha, con la billetera no tan vacía.

Pero San Lorenzo no ganó en lo que va de 2008: 8 presentaciones y 5 derrotas dejan de ser anecdóticas, porque en el año del Centenario, entre bambalinas, está preparado el banquete.

Y San Lorenzo volvió a no hacer goles. Más de 400 minutos sin hacer goles. El último lo hizo Bernardo Romeo en los juegos del verano en Mar del Plata (23 de enero, 1-1 vs. Independiente). Desde entonces todas derrotas salvo anoche: un 0-0 con Cruzeiro, peor que una derrota.

Y en Bernardo Romeo me detengo. Porque anoche San Lorenzo pudo perder el partido pero también ganarlo, quiero decir, hubo situaciones en las dos áreas. Y las más claras de San Lorenzo pasaron por Romeo. Sí, Bernardo Romeo, el mismo que entró en el minuto 67 en reemplazo de Gonzalo Bergessio.

¿Es que hasta entonces San Lorenzo no había generado situaciones de gol? Sí, las generó y las acompañó de tan fallidos retrocesos que provocaron los espacios para que Cruzeiro le llegara con cuatro, cinco y hasta seis atacantes.

Distingo las llegadas de Romeo porque fueron las dos posibilidades netas de gol que tuvo San Lorenzo, dos centros al área chica que encontraron al goleador ubicado. Por un lado aplausos para él por estar en el lugar indicado en el momento oportuno. Pero de manera inverosímil, y más aun en su oficio, terminó errando las definiciones: dos centros a media altura (uno de la derecha y otro de la izquierda) lo encontraron en el área chica frente a un arquero entregado y sin embargo erró en el cálculo de la llegada de la pelota: una que saltó a cabecear le pegó en el muslo y otra que venía a media altura la fue a buscar erróneamente en palomita.

No es algo ordinario. Tampoco es algo casual. Lo dijimos: no quisiera estar en los pantalones de un jugador de San Lorenzo esta noche. La presión que había en el Gasómetro era soportable para muy pocos. Y se lo vio a Romeo apenas entró. Se lo vio en su semblante, en su impaciencia, en su modo de desplazarse y de protestar, incluso en los primeros planos de televisión. Tan apurado y ansioso como el resto del equipo… pero entrado de suplente reemplazando al flamante refuerzo (Bergessio) que se fue muy aplaudido, falto de confianza, titubeante, en definitiva como el resto del equipo, pero ocurre que en el goleador – como en el arquero – esos temblores son indisimulables y quedan muy expuestos.

Este trabajo anímico de Ramón Díaz – acaso su única receta - se pasó de vueltas y se volvió nocivo. El fútbol también es un estado de ánimo y este plantel nunca estuvo desmotivado sino al contrario. El plantel está sobreexpuesto, sobrevalorado y sobreexcitado. La competencia individual en la calesita de nombres entre resultados negativos no potencia el plantel y llega el momento en que el tiempo – sin resultados - se vuelve también en contra.

Bernardo Romeo rescindió contrato con el Osasuna para volver a sentir el clamor azulgrana de sus mejores momentos, volvió de una gris temporada (8 goles en 33 partidos) y se encontró algo desorientado en un ámbito muy distinto a aquel San Lorenzo que hubo dejado.