25.10.2011 -Como caso testigo y precedente (en el país que más teme la “rebeldía”), la dirigencia del Manchester City hizo pública la sanción y multa por u$s 1.600.000 a Carlos Tévez a través de un comunicado en su página web en el que presenta cinco (redundantes) normas presuntamente violadas por el Apache.
“Manchester City Football Club puede confirmar que se ha concluido una audiencia disciplinaria en relación con la acusación de mala conducta por Carlos Tevez.
La acusación se refiere a los acontecimientos durante el partido de la Liga de Campeones contra el Bayern Munich el 27 de septiembre de 2011.
Tras una investigación detallada y la audición asociada, una comisión disciplinaria ha sostenido la acusación de mala conducta. Cinco infracciones por separado del contrato fue la base de la decisión.
Como resultado de ello Carlos Tevez ha sido multado con salarios de cuatro semanas, ha sido suspendido por un período de dos semanas (ya recibidas) y recibido una advertencia por escrito en cuanto a su conducta futura.
Las cinco obligaciones contractuales que la comisión disciplinaria encontró violadas son las siguientes:
1. La obligación de participar en un partido en el que se selecciona al jugador a jugar para el Club dirigido por un oficial del Club.
2. La obligación de realizar las demás funciones y participar en otras actividades que sean compatibles con el ejercicio de las funciones del jugador y que sean razonablemente necesarios de él.
3. La obligación de cumplir y actuar de acuerdo con todas las instrucciones legales de cualquier funcionario autorizado del club.
4. La obligación de observar los estatutos y reglamentos de la FIFA y la UEFA, el Reglamento de la FA, el Reglamento de la Liga, el Código de Prácticas y las reglas del club, incluyendo pero no limitado a la infracción de la Regla E3 (1) del Reglamento de la FA (obligación del jugador para actuar en el mejor interés del juego y no actuar de manera que es incorrecta o que trae desprestigio al juego).
5. La obligación de no hacer nada a sabiendas o por imprudencia, ni dejar de hacer algo que es probable que traiga descrédito al club o al juego de fútbol o (como se define en el contrato) causar daños en el Club.
Carlos Tevez tiene el derecho de apelar esta decisión ante la Junta Directiva del Club en el plazo de 14 días."
El Apache gana unas 250.000 libras semanales (285.000 euros o u$ 400.000), con lo cual estaría perdiendo u$ 1.600.000.
20.10.2011 -No satisfecha con la condena mediática a través de los diarios y portales y luego de ahorcar e incendiar su muñeco, la comunidad (entera) de Manchester, reunida entre las parcialidades del United y el City se ven aunadas (confabuladas) por la unánime razón: Tévez.
Quizá mirando el vídeo pueda denotarse la prolijidad de la (enésima) campaña en contra de Carlos Tévez. Acaso menos contra el jugador que contra la actitud de “rebeldía” o “resistencia a la autoridad” desmesuradamente denostada en un país conservador como Inglaterra.
Volvemos a marcar que la actitud de Tévez es muy difícil de defender. Si bien (a partir de sus deseos públicos de emigración) la dirigencia del club optó por castigarlo subrepticiamante (forrearlo), el Apache, como cualquier otro jugador de renombre, tiene distintas posibilidades (menú) como para aclarar los tantos.
No obstante, y volviendo al vídeo, no deja de asombrar cierta reiteración y acento en denostar la actitud de “rebeldía” (en este caso) personificada en Tévez. La edición de imágenes donde se suceden personajes urbanos comunes (ninguna autoridad de ningún tipo) pretendería marcar que la campaña viene de abajo hacia arriba (?).
Sin embargo, el gasto (y la organización) en la decoración de los camiones y “precisamente” la ausencia de voces y caras dirigenciales manifiesta todo lo contrario: en Inglaterra estos asuntos de provocar a la autoridad exceden por demás al mundo del fútbol.
04.10.2011 -Del cielo al infierno, de la Gloria a Devoto, La hoguera de las vanidades, Manchester out, Aguante Carlitos... podríamos seguir dando títulos a este post, luego de que se vieran las fotos de un muñeco de Carlos Tévez colgado de un puente, cerca del estadio del City, al que después (además) prendieron fuego.
Ya vimos que en ninguna otra parte como en Inglaterra está instituido el repudio a la rebeldía. Quizá en algún otro lugar podría discutirse, pero en la isla el repudio a la (errónea) actitud de Carlos Tévez fue unánime.
Así, luego de la sanción impuesta por el club, del simultáneo lanzamiento de su documental y ya de regreso al país (Argentina), le hicieron saber al Apache que ya no es bienvenido en Manchester.
01.10.2011 -Como en pocos lugares del mundo, la rebeldía como síntoma de desafío a la autoridad, está condenada socialmente como en la conservadora Inglaterra. Normalmente un tema de esta naturaleza se trata mediante la imposición de una sanción más una deducción de salario pero en Inglaterra ya se habla hasta de una posible violación de contrato que puede terminar en los tribunales de la FIFA.
La actitud de Carlos Tévez de negarse a entrar a jugar desde el banco de suplentes del Manchester City ganó en la isla un repudio unánime. Incluso el DT Ferguson (Manchester United) aplaudió públicamente a su colega Roberto Mancini por "haber puesto a Tévez en su lugar" y hoy, en el partido de Liga del City aparecieron los carteles "Tévez out".
"Es sólo una manzana, espero no contagie al resto" dictaminó Mancini. "Si no se pena al jugador quién va impedir que cualquiera haga lo mismo?" fue uno de los argumentos más repetidos para darle lugar a la sanción del Apache.
Pues bien, sanción de por medio y en pleno conflicto contractual, salió a la luz que Filippo Mancini (20), (uno de los dos hijos del DT que juegan en las inferiores del City) desoyó las ordenes de su entrenador, Andy Gales, y se negó a entrar desde el banco a jugar los últimos diez minutos del partido en el que enfrentaban a la reserva del Liverpool.
El ejemplo cunde. Filippo se plantó el pasado 10 de agosto, unos 40 días antes de que Carlitos, goleador de la Premier League en 2010, desoyera a su padre.
Maurizio di Giorges, representante de (toda) la familia Mancini, sale a esclarecer diferencias en cuanto que los chicos "no son empleados del club" (no tienen contrato) y no habría sanción posible. Mientras tanto, el representante ya está haciendo tratativas para que los gorriones se hagan fuera de la sombra de su padre y está buscando nuevo club y el papá, Don Roberto Mancini, se presenta en conferencia de prensa después de leer un comunicado en el que especifica que "cualquier pregunta relacionada con el caso Tévez significa el fin de la rueda".
Anécdotas en un Manchester City que acaba de golear (0-4) al Blackburn Rovers de visitante (Johnson´56, Balotelli´59, Nasri´72, Savic´87) y puntea la Premier League al cabo de 7 fechas, en lo que es el mejor comienzo liguero de su historia.
Nota: Kun Aguero se retiró lesionado (tirón en aductor) en el 1º tiempo y podría perderse los primeros partidos de Argentina por Eliminatorias.
28.09.2011 -El desafío a la autoridad es el terror máximo en la isla británica y un latinoamericano (el latino que más goles hizo en su Liga) osó flirtear con él. El conflicto entre Carlos Tévez y Roberto Mancini (DT) es el tema unánime en Manchester City, cuya dirigencia publicó un comunicado en su página web:
“Manchester City confirma que el delantero Carlos Tevez ha sido suspendido hasta nuevo aviso por un plazo máximo de dos semanas.
La suspensión del jugador está en espera de una revisión completa a su presunta conducta durante la noche del martes en la derrota (2-0) ante el Bayern de Munich.
El jugador no será considerado para tomar parte en la formación, mientras que la revisión está en marcha.”
Carlitos, ya odiado por la parcialidad del United (luego de cruzarse de vereda al City), suma ahora enemigos celestes, de los que se protegió con custodia policial (foto) durante sus traslados desde el aeropuerto de Manchester. No obstante, asesorado y siguiendo el protocolo, el Apache volvió a desmentir haberse negado a ingresar a los quince minutos de la segunda parte. "Quisiera pedir disculpas a los hinchas del Manchester City, con los que siempre tuve una relación muy fuerte, por cualquier malentendido que pudiera haber ocurrido en Munich".
Tévez (ninguneado) basa su débil coartada en que ya había entrado en calor y se encontraba listo para entrar. "Ellos (los hinchas) saben que cuando estoy en la cancha siempre doy lo mejor por el club. En Munich había calentado y estaba listo para jugar…de cara al futuro, estoy listo para jugar cuando haga falta y para cumplir con mis obligaciones".
A la luz del citado futuro, se complica una contratación europea de peso y, probablemente Carlitos se acerque a cumplir su anunciado aviso de retiro prematuro, antes de los 30(?)
28.09.2011 -Llegaron a Manchester los dichos de Carlos Tévez a Susana Giménez, después de algunos otros amagues de hacer las valijas y su puesto en el Manchester City fue ocupado por Kun Agüero (u$s 45 millones mediante).
El banco y su pase caído no le sentaron bien al Apache que, finalmente, se cortó al negarse a entrar al partido que el City perdía (y perdió) 2-0 con el Bayern Munich en el Allianz Arena (Champions League).
Mancini decidió el ingreso de Tévez (´60) después de que De Jong (el 3º punta) reemplazó a Dzeko (´55). Fueron a avisarle que precalentara y el Apache no se inmutó.
"Yo lo quise poner pero él se negó. No sé por qué. Faltaban 30 minutos y se podía cambiar el resultado del partido. Es una mala situación, yo no puedo aceptar que un jugador haga algo así y no puede pasar esto en un partido como éste, pero también es malo para el equipo".
Esta y otras frases más pesadas comenzaron a caer sobre Carlitos… “es sólo una manzana pero puede contagiar al resto”, agregó Mancini, mientras que Graeme Souness, también hablando de frutas fue más allá: "Tévez es una manzana podrida... una desgracia para el fútbol."
“No merezco ser tratado así... nunca me negué a jugar”, sentenció el Apache (que podría volver a Argentina?) que dejaría Inglaterra como el máximo goleador sudamericano de la Premier League y el único argentino en ganar la Copa Libertadores de América, la Copa Intercontinental y la Champions League. Eso sí, pidió escolta policial para volver a Manchester después del partido.
16.12.2010 -La primera generación de computadoras (útiles durante la Segunda Guerra Mundial) debuta inaugurando la era de la informática (para fines civiles) en Inglaterra y Estados Unidos, los rusos obtienen el secreto diseño de la bomba atómica y McLuhan publica su primer libro (La novia mecánica: folclore del hombre industrial).
1951 es un año electoral en Argentina, Evita – enferma - renuncia a la candidatura vicepresidencial, Benjamín Menéndez proyecta golpes mientras la mujer se dispone a votar por primera vez en la historia, Fangio empieza su quíntuple serie en la F1 y se da (desde Plaza de Mayo) la primera transmisión de TV (24 años después de las dadas por la BBC en Inglaterra).
A principio de un año que Perón había planificado festivo, se inician los contactos para llevar la selección argentina a Wembley. Ya entre el 25 de febrero y el 8 de marzo Buenos Aires vive los Juegos Panamericanos, habla de Delfo Cabrera y ve, inédita a Argentina sobre los yanquis en el medallero.
Perón da el visto bueno y la AFA acepta la invitación inglesa. Después de todo, en Wembley, donde Inglaterra está invicta, hay menos de perder que de ganar. Si bien la selección no viaja a Europa desde 1934, viene de números estremecedores: en los 20 campeonatos internacionales jugados desde 1910 (de los que 12 fueron oficiales) fue campeón en diez y subcampeón en ocho. Y los ingleses vienen de abucheos en el Maracaná (Mundial 1950).
Inglaterra necesita, de algún modo, preparar su selección y levantar la moral. Habían llegado a Brasil (1950) con pasajes de regreso para un día después de la final. Pero después de vencer a Chile (2-0) en el debut, la insospechada derrota (0-1) frente al pobre Estados Unidos (un equipo semi amateur) los dejó con la obligación de ganarle a España para seguir en el Mundial. España ganó (1-0), los brasileños del Maracaná los despidieron a burla y trapo blanco y el vuelo de regreso debió reprogramarse.
El equipo argentino llega a Londres el 4 de mayo y, luego de un desayuno, es trasladado a almorzar a Highbury, donde la prensa, que poco conocía del fútbol argentino, ya había titulado “Llegaron los siete mustachos” (Daily Express) y los describía como petisos, fornidos, apasionados y de ojos oscuros (Evening News).
Después de aceptar la invitación y presenciar el último partido de la temporada del campeón Tottenham (venció a Liverpool), Guillermo Stábile (DT) manifiesta asombro: “No digo que los jugadores individualmente sean mejores (que los de Rácing Club); de hecho no lo son. Pero el juego de equipo es notable.”
“El brío de los hombres de Milburn puede azotar a los beef boys”, publica Express, “estos sudamericanos son pintorescos, pero los británicos tienen que olvidarse de jugar al fútbol como lo hacen ellos. Lo que se necesita es honestidad y un estilo de juego limpio como el nuestro, sin olvidarse de los fuertes y no comprometedores tacles”. El Mirror opina sobre la conveniencia de no olvidar “la aplicación de las verdaderas reglas del fútbol, que permiten la moderada utilización de tacles… Algunos países quieren eliminar los tacles del reglamento, porque no encajan ni con su estilo ni con su temperamento.”
El 8 de mayo se agotan las entradas (más de 60.000), mientras el equipo argentino reconoce el campo de Wembley. El día del partido (9) una fuerte lluvia deja el césped resbaloso y húmedo.
En Inglaterra faltan Wilf Mannion (delantero del Middlesbrough) y Stanley Matthews (volante del Blackpool) lesionados y reemplazados por Jackie Milburn (Newcastle) y Vic Metcalfe (Huddersfield) respectivamente.
En Argentina faltan las estrellas José Manuel “Charro” Moreno (en Chile) y Alfredo Di Stéfano que junto Adolfo Pedernera y otros se instalaron en Colombia a partir del conflicto gremial de 1948.
Inglaterra sale con Williams; Ramsey, Eckersley, Wright, Taylor, Cockburn, Finney, Mortensen, Milburn, Hasall y Metcalfe. Argentina forma con Rugilo; Colamn (Allegri), Filgueiras, Iácono, Faina, Pescia, Boyé, Méndez, Bravo, Labruna y Lousteau.
Suenan los himnos. El público inglés rompe el silencio durante el himno argentino, seguido por la radio en Londres y Buenos Aires.
A los 18 minutos un contraataque relámpago: Labruna toma un despeje de Rugilo y la entrega a Loustau que va, pasa como poste a Alf Ramsey y pone un centro en la cabeza de Mario Boyé que silencia Wembley: 1-0.
Los ingleses siguen con ritmo frenético, ahora a empatar y descubren a Miguel Angel Rugilo, el enorme arquero de Vélez que corta centros y disparos como un muro infranqueable (tres pelotazos de Hassall y uno de Milburn).
Fue el día cúspide en la carrera deportiva de Rugilo, el día en que se ganó el apodo de “León de Wembley”.
"Habían elegido tres arqueros: Gabriel Ogando, de Estudiantes de La Plata; yo y Héctor Grisetti, de Racing, en ese orden de prioridad. De los tres uno debía quedarse, presumiblemente el último de la lista, pero Ogando tuvo un problema con su club y fue excluido. Entonces quedé de titular.
Como el campeonato local recién comenzaba en abril y el viaje fue en mayo, estábamos todos fuera de forma, gordos. Antes no había pretemporada ni preparación física. Este hecho después fue decisivo.
Salimos de Buenos Aires el 2 de mayo en avión. El viaje duró 36 horas e incluyó varias escalas. El primer partido, contra el seleccionado inglés, fue el día 9. Nosotros no teníamos demasiada noción de la trascendencia que tenía aquel encuentro. Ignorábamos toda la leyenda tejida en torno al viejo estadio de Wembley, verdadero templo del fútbol. Apenas sabíamos que allí los ingleses no habían perdido en los últimos 85 años. En esa época el futbolista no estaba preparado para tantas cosas. El solo hecho de viajar e integrar la selección nos tenía en las nubes. Nadie pensaba en otra cosa, ni en el dinero, como ahora. Por ese viaje nos dieron como único salario 5 mil pesos a cada uno.
Apenas empezó el partido realicé una buena atajada. Eso me ayudó muchísimo porque me agrandé. Ellos sacaron, avanzaron, nunca me olvido, le cortaron la pelota al insider derecho y el tipo me pateó como venía. Fue un tiro fuerte, arriba, en un ángulo. Por suerte, como se puede apreciar en esta foto (tapa) y que corresponde a esa jugada, pude descolgarla. Después vino el gol de Mario Boyé. Ellos seguían jugando al mismo ritmo, infernal, con que empezaron y con el que después terminaron.
Sin jactancia, creo que aquella tarde tuve una buena actuación, pero nunca imaginé que serviría para promocionarme como lo hizo. A pesar del asedio, nunca dudé de que ganábamos ese partido. Sin embargo, faltando ocho minutos todo se derrumbó.
En poco rato nos convirtieron dos goles seguidos. El primero fue un centro de la derecha que cabeceó el insider izquierdo inglés. Faina, nuestro centro half, me tapó, la pelota pasó por detrás suyo, pegó en el palo y se metió. El segundo gol fue un offside clavado, hasta los ingleses lo dijeron. También vino un centro de la derecha, volvió a cabecear el insider izquierdo, y la pelota fue hacia el medio del área chica de arrastren. Allí estaba parado el centro forward solito, que convirtió el tanto.
Durante todo el encuentro me habían ovacionado después de cada atajada, pero la del final fue tremenda. Ya nos íbamos de la cancha y la gente gritaba a lo loca. Como no sé inglés no entendía nada. El que me avivó fue Chichilo Sola, masajista de Vélez y de la selección que me paró diciéndome: Saludá, saludá, que esa ovación es para vos. Creí que se venía abajo Wembley. Después cuando llegué al vestuario me puse a llorar. A pesar de todo me dolía haber perdido cuando teníamos todo casi cocinado. Me acuerdo que Tucho Méndez quería consolarme diciéndome: No llores, gil. ¿Cómo te vas a amargar justo vos que hoy fuiste un fenómeno?
Hasta volvernos, los ingleses siguieron hablando de mí, haciéndome infinidad de reportajes. Mucha gente fue al partido contra Irlanda (ganamos 1 a 0) para verme atajar.
Creo que mis bigotes fueron fundamentales en todo esto. Yo usaba unos mostacholes bárbaros que en Inglaterra no se veían. Eso les llamó poderosamente la atención. En el nerviosismo del juego tenía por costumbre acariciármelos, retorcerlos.
Les causaba mucha gracia: cuando lo hacía, el estadio todo era una gran carcajada. Además, debido al intenso trajín y la falta de estado físico, me empezaron a dar calambres en las piernas y en la boca del estómago. Del dolor me revolcaba por el piso. Eso también les divertía mucho, suponían que lo hacía de puro loco.
A la vuelta había más de 10 mil personas esperándonos y, fundamentalmente, esperándome a mí. Era algo que no imaginaba, no obstante que en cada escala del viaje de vuelta había una nube de periodistas en los aeropuertos para fotografiarme y reportearme. El público siguió mi auto en caravana hasta mi casa, que estaba en Caaguazú y Cosquín, tocando bocina. Eso fue el 17 de mayo por la noche.
Supe que quien me puso León de Wembley fue Luis Elías Sojit, que trasmitió el partido. Parece que se la pasó dele repetir: ¡Rugilo, un verdadero león! y cosas por el estilo. De ahí nació el apodo. El barullo en torno mío duró un par de meses. Al poco tiempo vi una película que me hizo reír. Se me veía atajándole un tiro bárbaro a un inglés que me hacía gestos con la cabeza como diciéndome: ¿Pero cómo hay que hacer para meterte un gol?".
Así fue, los rechazos de la defensa argentina (metida atrás) muy pocas veces llegaron a pies de sus compañeros de ataque. Por lo general los recibía un jugador inglés, de donde resultó que el asedio se hizo persistente.
En el minuto 79 Stan Mortensen cabecea al gol el córner inglés número 14 y en el minuto 86 cabecea un tiro libre de Ramsey a los pies de Milburn que define en off side. Inglaterra gana 2-1, mantiene el invicto en Wembley y empieza a ver el Mundial del 50 como un ligero tropiezo.
Por la noche, en una cena organizada para ambos equipos, Jules Rimet reconoce a los muchachos como “buenos embajadores de Argentina”, el primer equipo no británico que jugó en Wembley.
*Miguel Ángel Rugilo falleció en 1993 a los 75 años de edad. .
Hace unos días, cuando el 2010 llevaba horas de inicio y después de varios triunfos al hilo, Mancini empezaba su trabajo dialéctico diciendo que “un derby es un juego, pero los aficionados y los jugadores tienen que pensar más adelante. Tenemos que mirar a ganar trofeos y hacerlo bien en el Premier League, así, esa es la mentalidad que quiero que tengamos.”
Se refería al derby (clásico) de Manchester, por el que los Citizens palpitaban de manera desigual, especialmente por el inmediato antecedente del 20 de septiembre (09) cuando el United venció al City 4-3.
“La derrota del comienzo de temporada en Old Trafford, aun está en nuestras cabezas” repetía Carlos Tévez en la previa. Entonces era tildado de traidor por poner su garra contra su ex camiseta roja…
La Curling Cup los cruzó nuevamente en fase de semifinales (ida) y el "traidor" Carlos Tévez hizo los dos goles para que el Manchester City revirtiera el partido (2-1): Ryan Giggs (´16) puso en ventaja al United, el Apache empató de penal (´41) y remató a los 64 poniendo la cabeza donde no cualquiera la pone (foto) para salir de festejo y de libreto: atrás quedó el baile que tan bien cayó en el City y atrás la sonrisa para dar cabida a un Topo Gigio que oía de traición.
Inevitablemente, la comparación con el acto fundacional del Topo Gigio, es reiterada en los medios (como imitación) pero, salvando diferencias, me inclino a calificar este gesto de Tévez como parónimo del original riquelmeano:
El primerTopo Gigio como festejo de gol es marca de Juan Román Riquelme. Fue en un superclásico de 2001, cuando Riquelme – después de errar un penal y convertir en el rebote – corrió frente al palco para dirigirle el gesto al presidente de Boca, Mauricio Macri, por exclusivas diferencias económicas y contractuales.
Atendiendo el concepto de parónimo (palabras de pronunciación similar y significado diferente) y contextualizando el gesto de Tévez en estos días de Manchester, es que encontramos las notorias diferencias.
Después del premio Barclays y la tricota al Blackburn Rovers, con este doblete, el Apache suma 12 goles en los últimos nueve partidos jugados.
Londres, Inglaterra. Miércoles 5 de Agosto de 1987.
El clima templado lo hace agradable. El próximo sábado 8, cuando se festeje el centenario de la fundación de la Liga Inglesa de Fútbol, Wembley, vestido de gala, será el objeto donde se posarán las miradas de todo el mundo deportivo para ver el equipo de la Liga Inglesa versus Resto del Mundo.
En honor a la puntualidad inglesa hace buen tiempo que los organizadores trabajan febrilmente, todo debe salir perfecto y de sortear dificultades se trata.
Londres, Inglaterra. Jueves 6 de agosto. Mañana.
“Está haciendo esperar al mundo entero” publica Daily Mirror.
“Aunque bajase del cielo, la gente querría tocarlo antes de creerlo” publica Independent.
The Sun lo pone más claro: “Este sucio argentino no quiere estar entre nosotros”.
Londres, Inglaterra. Jueves 6 de agosto. Noche.
La recepción, los autos, los hoteles, el salón, el catering, el estadio, los invitados, la plantilla del seleccionado de la Liga Inglesa están listos. Sólo falta el público y la confirmación de asistencia de Diego Maradona para Resto del Mundo.
La venta de entradas (15 libras o 24 dólares), en marcha desde hace unos días, está paralizada y el canal ITV, dueño de la exclusividad, no recibe las confirmaciones de retransmisión de las televisoras del mundo.
“Si llegase un ok de Maradona – desespera Graham Nelly, secretario de la Liga – si llegase un ok de Maradona, venderíamos todas las entradas en sólo una hora, pero desde Italia ese ok no llega”.
Ferry Venables, encargado del equipo Resto del Mundo tampoco puede contra sus nervios. Inútil el anuncio de la presencia de Platini, Dassaev, Lineker, Futre o un equipo que reúna 80 millones de dólares en una cancha.
Verona, Italia. Jueves 6 de agosto. Noche.
Diego recibe el llamado de Cóppola en Il Faggio, un refugio alpino a 1000 metros de altura: Mr. Carter – presidente de la Liga – finalmente tuvo que aceptar. 100.000 librasy avión privado Verona – Londres ida y vuelta; una última gestión de John Smith, entre Cóppola y Carter, dio la luz verde.
Londres, Inglaterra. Viernes 7 de agosto. Mañana.
Se conoce el sí de Diego, el jefe de prensa de la Liga, David Williamson comienza a recibir pedidos de acreditación (356 agencias y medios de todo el mundo), el canal ITV empieza a recibir la confirmación de las televisaciones extranjeras hasta concretar 61 países en directo (récord absoluto para un partido amistoso internacional) y se revitaliza la venta de entradas (71000 espectadores).
Londres, Inglaterra. Viernes 7 de agosto. Mediodía.
“Es una barbaridad – dice Lineker – yo soy inglés y me pagan 3500 libras (unos 5500 dólares) contra los 100.000 que se lleva Maradona... es una diferencia abismal”.
Londres, Inglaterra. Viernes 7 de agosto. Tarde.
“Maradona nos salvó – dice Bobby Robson (DT inglés) – Si no hubiera venido, nos habríamos tenido que declarar en bancarrota”.
Londres, Inglaterra. Viernes 7 de agosto. 20.30 hs.
El avión privado deja a Diego en el aeropuerto de Stantead. Bajan Claudia, Dalma en brazos, Guillermo Cóppola, Salvatore Bagni (único italiano del resto), su esposa y John Smith.
Dos Mercedes Benz descapotables los traslada al Hotel Grosvenor (frente a Hyde Park) donde ya había comenzado el banquete de gala oficial del Centenario de Liga. Pelé (de smoking), Platini (en su despedida), Bobby Charlton, Stanley Matthews, Bobby Robson, la crema de la Unión Europea de Fútbol, Elton John, RichardJonson, Rod Steiger... Se vendieron 1500 tarjetas a 150 libras (240 dólares).
Para Diego estaba reservada la cabecera de la mesa principal, pero antes (para exprimir los 160.000 dólares que había costado) le tenían preparado un encuentro exclusivo con periodistas ingleses para responder (comparecer) sobre la mano de Dios, uno con los fotógrafos oficiales de la Liga inglesa, uno con Pelé a solas y una entrevista exclusiva para la BBC.
Londres, Inglaterra. Viernes 7 de agosto. 22.40 hs.
Diego, acompañado de Claudia, atraviesa el lobby, cuando ya no queda lugar al protocolo. “Yo vine a jugar al fútbol y nada más”. Y así fue.
Ríver fue el primer equipo argentino que jugó en Inglaterra: El 2 de febrero de 1952 (57 años) le ganó 4-3 al Manchester City con 2 goles de Ángel Labruna, uno Walter Gómez y otro de Santiago Vernazza.
“Guito” Vernazza (26.09.1928) caminaba desde su trabajo en el centro hasta su casa en la calle Ruiz Huidobro sólo para fortalecer las piernas. Después de esa etapa, de su recordado gol a Huracán y de los chistes de Labruna algunos lo llamaban con el sutil mote de “comefierro”.
Debutó en la primera de Platense a los 19 años (1947): “Mi campaña tuvo un comienzo insólito. Yo jugaba en la quinta división de Platense y un domingo me hicieron debutar en tercera. Al jueves siguiente me pusieron en reserva y al otro partido en primera, contra River, de puntero izquierdo. La delantera formó con Belén, el uruguayo Vázquez, Gallina, Francini y yo.”
Nada menos: “Cuando no jugaba iba a ver a River, club del que era simpatizante. Mi espejo era Muñoz, el mejor puntero derecho que he visto. Curiosamente cuando River adquirió mi pase en 1951, Muñoz fue a Platense en trueque junto con Coll y Negri. Una gran paradoja porque yo lo fui a reemplazar.”
Además del pase de los tres jugadores, Ríver entregó $ 250.000 por su pase. “Una fortuna que juegue en River – decía Amadeo Carrizo -, cuando jugaba en contra me dejaba las manos a la miseria”. Y casualmente su último partido en Platense también fue contra Ríver en el último juego de 1950 (hizo un gol de penal).
“Los mejores equipos que vi fueron La Máquina de River e Independiente de 1939. Cozzi y Amadeo Carrizo los mejores arqueros. Entre los jugadores de campo, Labruna, Pedernera, Báez, Walter Gómez y Pontoni.”
Otros tiempos: “No se puede comparar el futbol de antes y el de ahora por los cambios de posiciones y de técnicas. Antes todos los equipos jugaban con dos punteros y un centroforward. Y los insiders bajaban y sibían para acompañar alos de arriba. Ahora todo es diferente. En mi época el juego era más franco, más limpio. Hoy no ocurre eso. Las acciones son más trabadas, más luchadas, abundan las infracciones y se desluce el espectáculo. Creo que el público de antes dejó de ir a las canchas”.
El 20 de junio de 1867, James Bond, los Sres. Smith, J. Simpson y Thomas Best entre otros que venían de tomar cerveza negra, jugaban el primer partido de fútbol en Sudamérica.
Cuatro años después de que en la Freemason´s Tavern de Londres se juntaran algunos hombres de Eton, Westminster y Harrowpara dar forma a la Football Association, a más de mil kilómetros de distancia, otros 16 se juntaban a jugar el partido que inaugura las páginas del fútbol en estas pampas.
Bartolomé Mitre preside un país que está en guerra (Triple Alianza) y está construyendo una larga red ferroviaria que atrae mano de obra y capitales ingleses. En la pensión de la calle Temple (hoy Viamonte) un grupo de ellos, socios del Buenos Aires Cricket Club, decide jugar el partido inaugural que daría forma al Buenos Aires Football Club. El primer feriado próximo (25 de mayo) sería la cita que la lluvia posterga hasta el feriado siguiente, Corpus Christi. El diario inglés The Standard – editado en Buenos Aires – publica: “El partido inaugural de la temporada se jugará en la cancha lindante a la Estación Palermo, el jueves próximo, 20 de junio. El juego comienza a las 12.30”.
“20 de junio. Jueves. Hoy es feriado y el día del partido de fútbol. Thomas Hogg y yo salimos en el tren de las 10 hacia Palermo para marcar la cancha tal como lo habíamos establecido para jugar en el campo de cricket. Después de haber puesto todas las banderas fuimos a la confitería y comimos un poco de pan y queso y bebimos cerveza negra (Porter). Poco después, el resto de los jugadores llegó en el tren de las 12; no pudimos reunir más de aproximadamente ocho por lado y eso nos obligó a correr mucho, jugamos durante aproximadamente dos horas y terminamos absolutamente exhaustos…”
El equipo de Gorros rojos, capitaneado por Thomas Hogg, vence por 4 a 0 al de Gorros blancos, en el que se destaca el juego de Herbert Barge. Inmediatamente después de terminado el cotejo se resuelve de manera unánime la revancha que fuera jugada el 29 de junio y luego un tercer juego disputado el 9 de julio.
Gorros rojos (4): Thomas Hogg (capitán), James Hogg, Thomas Barlow Smith, William Forrester, James Wensley Bond, E.S. Smith, Norman Harry Smith y John Ramsbotham.
Gorros blancos (0): Walter Heald (capitán), Herbert Thomas Barge, Thomas Best, Urban Smith, John Harry Wilmott, R. Ramsay, J. Simpson y William Boschetti.
Es así que a metros del Planetario de Buenos Aires podemos encontrar un monolito que reza: “Aquí se instaló el primer campo de deporte del Buenos Aires Cricket Club”, el primer club deportivo de América Latina.
Vimos (versus 1) como unas centenas de familias de indios kilmes llegaron como esclavos a instalarse en la llamada Reducción de la Exaltación de la Santa Cruz (1666) en el dilatado pago de la Magdalena, que más tarde (1780) fuera dividido en tres: Magdalena, San Vicente y Quilmes que, a su vez, abarcaba los actuales partidos de Quilmes, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Almirante Brown, Florencio Varela, Berazategui y Ensenada. Vimos también (versus 2) como en la zona del actual club náutico de Quilmes desembarcaron las tropas protagonistas de la primera de las invasiones inglesas a Buenos Aires. Invasiones repelidas en no más de 45 días que terminaron de gestar, en definitiva, el propósito inglés: la liberación de los mercados de la mano de la independencia argentina de 1810, cuando el alcalde quilmeño, Manuel Garmendia, juraba en la plaza principal, sumisión y respeto al nuevo gobierno constituido en Buenos Aires desde el 25 de mayo. A poco, el 14 de agosto de 1812, queda extinguida la Reducción de la Santa Cruz y se declara a Quilmes un pueblo libre. Distintos caminos nos traen a Quilmes. Razones topográficas, históricas, económicas y culturales terminaron por crear una brecha , luego surco indeleble entre Quilmes y “las luces del centro”, brecha quizá impuesta por el revés de los ojos que miran al norte pero que también dio lugar a un palpable y reconocible localismo que no deja de ser vanagloria quilmeña. El ferrocarril, el telégrafo, el tranvía a caballo, la biblioteca popular y el primer periódico aparecen por el pago entre 1872 y 1873. Y unos años después (1888), los Bemberg instalan la pionera Cervecería y Maltería Argentina de Quilmes, orgullo del sur. Por entonces, según reconoce la propia institución, se creaba, de la mano del presbítero anglicano Joseph Thomas Stevenson, el Quilmes Cricket Club y desde allí que el nombre de “cerveceros” se menciona en cada lugar donde juega Quilmes. La historia oficial (avalada por el club) da como fecha de fundación el 27 de noviembre de 1887 y basa el autoproclamado decanato del fútbol argentino en la participación del Quilmes Rovers Athletic Club en el torneo oficial de 1893, el primero organizado por la Argentine Association Football League, en el que clasificó tercero. Este punto de vista reconoce la previa fundación de Gimnasia y Esgrima de La Plata fechada el 3 de junio de 1887 pero agrega que este club incorporó el fútbol a sus actividades deportivas recién en 1905. Aclara también que Rosario Central, fundado en diciembre de 1889, inició la práctica de fútbol en 1906 cuando se creó la Liga Rosarina aunque competía en las Copas Competencia y Honor de la Afa hasta que en 1939 quedó incorporado a la Asociación del Fútbol Argentino. Buscando en el interior, los historiadores de esta línea encontraron el Lobo Athletic Club, fundado hacia julio de 1892, campeón de los torneos de la Asscociation Argentine Footbal League (AAFL) de 1893 a 1898 que abandonara al año siguiente (1899) la práctica oficial del fútbol y el Club Atlético Pacífico de Bahía Blanca (fundado como Bahía Blanca Noroeste Athletic Club en 1893) que participó en la Liga del Sur desde 1907. En este marco, el Quilmes que disputó los campeonatos oficiales de 1893 y 1895 fue el Quilmes Rovers Athletic Club, que en noviembre de 1897 pasaría a llamarse Quilmes Cricket Club y que tres años después, en 1900, se afilia a la Asociación del Fútbol Argentino con el nombre de Quilmes Athletic Club. Sin embargo salieron a la luz varios datos que desmienten esta teoría y sitúan la fundación del actual Quilmes Atlético Club diez años más tarde. No sólo no existe documento ni reporte periodístico alguno que respalde la teoría del club (fundación en 1887) sino que se supo que el presbítero Stevenson se ordenó como tal en 1888 en Sudáfrica y llegó al país en 1895. Una investigación del historiador Jorge Gallego (publicada por el CIHF durante 2006) termina de aportar los más contundentes datos (que también recopila Alejandro Fabbri en su libro “El nacimiento de una pasión”) para fechar la fundación del actual Quilmes, no como una continuidad histórica del Quilmes Rovers Athletic Club que debutara en 1893, sino como un nuevo club fundado por un grupo de ingleses el 5 de noviembre de 1897. Entre otros (El Gráfico 05.06.1926, The Standard 07.01.1898, La Reacción 01.01.1937) La Nación del 9 de julio de 1916 dice: “En los anales del football argentino, el Quilmes A.C. constituye toda una honrosa tradición, mantenida celosamente durante 19 años de lucha, en los que, si hubo triunfos brillantes, no faltaron los momentos de labor difícil, salvados merced al tenaz empeño de quienes tuvieron a su cargo la dirección del club (…). Un núcleo de ingleses radicados en Quilmes decidió, en noviembre de 1897, fundar un club cuyos asociados habrían de dedicarse a la práctica del cricket. El proyecto no fue abandonado, y el 5 de noviembre de ese mismo año se realizó una asamblea, en la cual se eligió la siguiente comisión directiva: presidente, D.W. Morgan; tesorero, D.F. Cobby; secretario D.F.A. Williams; capitán de cricket D.F. Pembroke-Jones; vocales A.J. Symons, G.F. Earle y A.G. Lovett.” No se sabe por qué Quilmes cambió su fecha de nacimiento (Jorge Gallego sitúa el cambio en los años ´40, cuando el club jugaba en 1ºB). Sí se sabe que fue el primero de los que siguen en el fútbol profesional en enfrentar al legendario Alumni, que en el primer partido oficial que jugó la selección argentina (20.07.1902) dos jugadores suyos, Edward Morgan y William Leslie, participaron en el 6-0 a Uruguay, que en los años de la fundación había en Argentina unos 30.000 ingleses (ingleses, irlandeses y escoceses) y que representó junto al Lawn Tennis a la gran colectividad británica que trabajaba en el ferrocarril del Sud, “esos ingleses locos, grandotes y de pantalones cortos (que) perdían el tiempo corriendo detrás de una pelota”, que usaron los colores de la camiseta de la selección inglesa (camisa blanca con puños y cuello azul marino; pantalón y medias azules), que hasta entrado el siglo XX Quilmes no aceptó socios que no fueran de origen británico y que el 20 de agosto de 1908, cuando ya aceptaba socios argentinos, obtuvo la personería jurídica del gobierno provincial de Buenos Aires.
“… y si examinasen los archivos del Almirantazgo, ó la evidencia mejor todavía, los testimonios vivientes de los comerciantes de Londres á que se ha ocurrido, no tengo dudas que encontrareis que Buenos Aires es la mejor situación comercial de Sud América. Es el gran centro y emporio del comercio de todas sus provincias, es el canal por el que anualmente pasa una gran porción de las riquezas de los reinos de Chile y del Perú(…) un eminente comerciante de la ciudad de Londres, me informó (…) que Montevideo estaba muy indefenso, que mil hombres obtendrían fácilmente posesión de la plaza y de Buenos Aires, que es un pueblo abierto (…) hay también un inglés que ha residido ocho años en Buenos Aires (…) asegura que nunca ha habido en Buenos Aires mil soldados de línea, mientras que ha estado allí;que en este momento no concibe que pueda haber seiscientos en ambas plazas y que la disposición de los habitantes es tan adversa al gobierno existente, que ayudarán materialmente a la conquista de la Plaza.”
Carta del Comodoro Popham a Lord Castlereagh, 1806.
Napoleón, emperador francés, ya se había coronado rey de Italia en Milán, había vencido a los austro – rusos en Austerlitz y constituido la Confederación del Rhin con todos los estados alemanes pero cerca de Cádiz, en el cabo, ocurrió Trafalgar. Entonces Inglaterra terminó de dominar el mar y Napoleón decretó el bloqueo de los mercados continentales al comercio inglés.
Inglaterra, isla, no tien sino proyección hacia el mar. Y la expansión ya comenzó a fines de siglo XVII cuando se creaban allí el Banco de Inglaterra (1694), la Cámara de Comercio (1696), la Compañía de Indias (1708) y la Compañía de los Mares del Sur (1713), puntos de encuentro de hombres de negocios, funcionarios de gobierno, banqueros, militares y aventureros.
Dado el bloqueo napoleónico, las pretensiones expansionistas británicas acentuaron su interés en Buenos Aires que aparecía entonces como uno de los principales centros del mundo atlántico. Y la política de avanzada se dio en la fusión de dos componentes: la audacia resultante de la codicia feroz e inmediata y la prudencia del largo plazo.
Los proyectos sobre el asalto a Buenos Aires datan de 1711 (John Pullen, gobernador de las Bermudas). Hasta la ejecución se sucedieron otros tantos proyectos: Vernon (1741), Fullarton (1780), Vansittart (1796) y Maitland (1800), hasta que en 1804, se reúnen William Pitt (1º Ministro),Henry Melville (1º Lord) y Home Popham (Comodoro que se hizo rico negociando con China y relacionado con comerciantes ingleses en el Río de la Plata) para desempolvar los viejos planes:una conquista militar de Buenos Aires que permitiera tomar todos los puntos prominentes de América del Sur.
Un año después, 1805, Popham es ordenado a escoltar la expedición de David Baird que debía desalojar a los holandeses aliados de Napoleón de la Ciudad del Cabo. Tras una operación ejecutada en cuatro meses y con 6300 hombres. Enterado de Trafalgar, Popham decide hacer política por cuenta propia y decide tomar el Río de la Plata con o sin apoyo de las tropas de Baird inclinando voluntades en la mención del tesoro existente en Buenos Aires.
Un Regimiento de Infantería, artillería más mil hombres zarpa de Ciudad del Cabo el 14 de abril de 1806, hace escala en Santa Elena, obtiene refuerzos y 1600 hombres en diez buques salen en mayo.
En la mañana del 25 de junio las naves inglesas aparecen frente a las costas de Buenos Aires. Las maniobras de desembarco tardan unas horas hasta que se concreta sobre la playa de Quilmes, donde hoy encontramos el Club Náutico y donde – como ya dijimos – se fundara luego el Quilmes Atlético Club, decano del fútbol argentino.