06.01.2011 - Y un día pasó. Las palabras del dictamen fueron de J.J. López y se descuenta que la decisión, de poca posibilidad revocable, fue de Daniel Passarella (Presidente): Ortega fue echado de Ríver.
El problema de Ortega fue atendido desde todas las aristas a través del tiempo y Passarella era su entrenador cuando el asunto tomó estado público; entonces
el abrazo público y la contención fueron la más atinada respuesta a un caso que amenazaba al
último ídolo riverplatense y al mismo patrimonio del club.
Dos años, una transferencia (Independiente Rivadavia), un tibio tratamiento y un sinnúmero de
recaídas terminaron en el primer día hábil de 2011: Ortega faltó al primer entrenamiento del año aduciendo una gastroenterocolitis por haber ingerido comida chatarra en Disneyworld.
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